Pintura: Rufino Tamayo, tradición y vanguardia mexicana

Pintura: Rufino Tamayo, tradición y vanguardia mexicana

Rufino del Carmen Arellanes Tamayo nace en Oaxaca de Juárez en México un 25 de agosto de 1889. Hijo de Miguel Ignacio de Jesús Arellanes Saavedra Navarro (Mucho apellido y poco sentimiento) y de Doña Florentina Tamayo. A sus escasos 5 años su padre lo abandona y es en ese momento que su madre decide transmitirle su apellido Tamayo. Muere cuando Rufino cumple 11 años, el niño pasa al cuidado de su tía Amelia.

Fue ante todo y sin duda un gran pintor mexicano. Manifiesta desde pequeño un gran placer por el dibujo y no tarda en realizar superficiales estudios en una escuela, que luego trata de cambiar, para formalmente comenzar en una escuela de Bellas Artes de México.

Rufino Tamayo- Hombre feliz

Corre el año 1917. Tampoco permanece allí mucho tiempo, dado que resulta sumamente tediosa y lenta la enseñanza impartida en las aulas. Meses más tarde deja el lugar nuevamente para trabajar como autodidacta en el Museo de Arqueología de México. Allí se le revela cuales son las fuentes del arte precolombino y siguiendo ese camino llega a adquirir el nombramiento de jefe de la sección de dibujo etnográfico de dicho  Museo. Descubre cuales son  las fuentes del arte mexicano.

Se ilustra en el muralismo ya que fue el arte por excelencia en México.  Desde muy joven se manifiesta muy trabajador y responsable, conoció rápidamente las reglas del hacer y le valió entender en 1926 que viajando  a Nueva York tendría oportunidad de concurrir a bibliotecas, que sin duda le abrirían las puertas a  todo aquello que a él le interesaba descubrir. Es así que permanece en Nueva York por 20 años, ocupando puestos de profesor y alternando también tiempos en México. Entretanto frecuenta a Frida Kalho y  Diego Rivera quienes le proporcionan influencias en sus trabajos.  Conoce a Olga Flores Rivas con quien se casa a los 32 años y vivirá con ella hasta el fin de sus días.

Hombre y mujer 1981 by Rufino Tamayo 

Rufino Tamayo trata de conocer algo más sobre muralismo (arte que ya le había interesado en su temprana edad ) y no obstante, sus trabajos poco tendrán que ver con  las obras y con el discurso de sus compatriotas.

Su éxito internacional comienza en 1950 cuando en la Bienal de Venecia instala una sala “Tamayo” obteniendo el premio, “Bienal de Sao Pablo”. A partir de allí sus trabajos cobran realce y los encargos no se hacen esperar.   

Rufino Tamayo- Galaxia
Rufino Tamayo- Galaxia

En 1952 una decoración mural se inaugura en Paris con el nombre “Homenaje a la raza”; en 1953 “México Hoy” en el Palacio de las Bellas Artes de México; en 1956 “América” Banco del Suroeste en Houston.

El de mayor envergadura fue en 1958 el Mural para la UNESCO en Paris. Pinto in situ la obra “Prometeo trayendo el fuego a los hombres”. En los archivos, se guardan los apuntes que el pintor ha trazado meticulosamente, conservando el estilo geométrico de la composición. El título impone ya el color y se resuelve en una exaltación de rojos a través de diferentes matices, carmín  y bermellón, que muestran el fuego como algo vivo.  Subido a los andamios pinto allí durante casi un año el mural que aquí se detalla.

Rufino Tamayo-El trovador (1945)

Sus  exposiciones colectivas nacionales y en el exterior tampoco se demoran. Logra prestigiosos espacios en Nueva York, Reina Sofía en Madrid, Oslo, México y Paris y es  galardonado en los sitios de mayor privilegio.

Tamayo logró así dimensiones internacionales y no fue ajeno a lo que estaba sucediendo en Europa en medio del Siglo XX.

Mancomunó el arte de las civilizaciones precolombinas con el arte popular, sin apartarse ni seguir a “pie juntillas” lo que se estaba cocinando en el viejo Mundo, Rivera, Siqueiros Orozco y Rufino Tamayo alcanzaron  un relieve y difusión auténticamente internacional. Y como ya se dijera todos  participaron  en el movimiento muralista que florecía en el período entre las dos guerras mundiales. A pesar de eso, la voluntad y las obras de Rufino Tamayo nada tienen que ver con las obras de los tres mexicanos citados, éste  se inclinó más por un discurso menos político y más plástico. Por eso mismo  sus obras eran también monumentales pero sus  ideales  estético, absolutamente diferentes.

Rufino Tamayo- The woman with red mask

En la Capital mexicana se encuentra  el Museo que lleva su nombre inaugurado en 1981. Se trata de uno de los museos de Arte Contemporáneo  más modernos del mundo en el que se exhiben obras de más de 150 artistas internacionales.

La donación del Museo y la casi totalidad de su acervo artístico al Pueblo de México, representó una de las mayores satisfacciones para el pintor y artista gráfico. He aquí algunas de las obras “Hombre ante el infinito”, “Mujer con Piña” 1941, “Animales” 1941, “Dos perros” 1941, “ El trovador” 1945, La noche y el día” 1954, “Bodegón” 1954, “ Waternelons” 1977, ”Dos personajes atacados por perros”1983, “Luna y sol” 1990, entre otras.

Rufino Tamayo- Día y la noche
Rufino Tamayo- Día y la noche. Se encuentra en el vestíbulo del Museo Nacional de Antropología de México

Rufino Tamayo vivió por y para el arte: más de 1000  oleos, 452 obras gráficas, 358 dibujos 21 murales, 20 esculturas, un vitral. Una vida que pasó a la gloria, como uno de los artistas mexicanos más importantes en la historia del país.

Al contrario de los muralistas de su época que se mencionan en párrafos anteriores que transmitían mensajes políticos en sus obras, Tamayo prefirió centrarse en escenas del México tradicional real y prescindir de las posturas políticas, para darle voz al pueblo mexicano de una manera mucho más natural. “Soy muy mexicano, no tiene remedio”. “Allí donde he estado, lo que me alimenta es México”. Dijo para expresar su evidente compromiso con su país, lo cual es notorio, en el espíritu de su arte.

Rufino Tamayo- Retrato de Olga
Rufino Tamayo- Retrato de Olga

También es evidente que Tamayo jamás puso su plástica al servicio de interés alguno, más que el simple hecho de crear, expresar y trascender con lo que hacía, más allá de pensamientos políticos o sociales. Como el mismo diría: “Pobre del arte, si está comprometido” y si está al servicio de otras causas, ha perdido su cualidad principal.

Indudablemente Rufino Tamayo es uno de los artistas más importantes de México y sus premios lo muestran fehacientemente. Comendador de la República Italiana 1971, Dr.Honoris causa por la Universidad de Manila 1974., Dr. Honoris Causa por la Universidad Nacional Autónoma de México 1979, Dr. Honoris Causa por la Universidad de Berkeley 1979, Medalla de Oro al Mérito en Bellas Artes, por el Rey Juan Carlos de España 1985, y por la Universidad Veracruzana de México en 1991.

A causa de una bronconeumonía, fallece Rufino Tamayo a los 90 años el 20 de agosto de 1991. Sin lugar a dudas el pintor sigue presente a través de sus obras.

Rufino Tamayo-Tradición y vanguardia
Rufino Tamayo-Tradición y vanguardia

Revista OZ

Ana Brüll es colaboradora de Revista OZ. Artista plástica, dirige el espacio de arte y cultura que lleva su nombre.

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