El dulce encanto de la memoria: La paloma

El dulce encanto de la memoria: La paloma

Si a tu ventana llega una paloma…

Hay en mi Cuba un pobre pajarillo
que vive libremente en la espesura;
no seduce con trinos de ternura
ni ostenta plumas de variado brillo.

Volando de la jagua al mamoncillo
solo su amada libertad procura;
que él no puede vivir en jaula oscura
ni llevar en el pie dorado grillo.

Cuando un infame aprisionarlo quiere,
tras el alambre el infeliz se agita
y pocas horas de tristeza muere.

¡Oh, sí! Yo quiero ser la bijirita:
que a mí también la esclavitud me hiere,
mi paz enturbia, y mi ilusión marchita.

Joaquín Nicolás Aramburu

Aramburu hablando del ave habla de nosotros y de nuestras preocupaciones existenciales.  En La Biblia Dios acuerda con Noé mediante una paloma en cuyo pico un olivo indica que las aguas han bajado (Génesis 8.8). Es la paz. Eso que inmortaliza Picasso en un cuadro (1949).

En la mitología griega, Afrodita, la diosa del amor, tenía una paloma como mascota.

También el  canto de un pájaro es sinónimo de alegría. Ellos pían para atraer al sexo opuesto o para marcar su territorio (es seguro que por ambas.)

Aramburu, nuestro poeta en cuestión, (Cuba 1855 -1923) se refiere a la bijirita, como un símbolo de su formación masónica. A los nueve años comienza a publicar relatos anónimos. Más tarde trabaja en los periódicos La Crónica y El Entusiasta. En 1887 asume la dirección del semanario La Luz (masón): primer periódico redactado casi en su totalidad por él, y en 1890 publica su primer libro. Es un símbolo de la Cuba decimonónica previa a la Revolución. De sus textos se desprende la vida del cambio de siglo, con una impronta fuertemente hispánica.

Los amantes de la isla prefieren explicar que Cuba es un vocablo aborigen, (taíno) que significa “jardín o tierra labrada”.

La Habana (del taíno Jabana) es la capital,  puerto y principal centro turístico  fundada en 1514 por Pánfilo de Narváez.

Allí tiempo después se enamoró de una ex novia de Fidel Castro, Luis Aguilé (1936- 2009), un cantante y autor argentino de música romántica, que vivió también en España. ¿Se acuerda?

«Nunca podré morirme, mi corazón no lo tengo aquí. / Allí me está esperando, me está aguardando que vuelva allí. / Cuando salí de Cuba, dejé mi vida, deje mi amor. / Cuando salí de Cuba, dejé enterrado mi corazón… »  

Un contemporáneo de Aguilé, Elvis Presley (1935-1977) grabó el film Blue Hawái en 1961 y allí canta Cuando Salí de la habana válgame Dios, que también tiene el título de La Paloma. Una canción muy famosa de 1863.

En  492 a. C. antes de la invasión de Darío I a Grecia, una época en la que la paloma blanca no era conocida en Europa la tropa persa  de Mardonio fue atrapada en una tormenta y destruida. Los griegos observaron  a palomas blancas que escapaban de las naves persas que se hundían. Esto inspiró la idea de que esas aves llevaban  a casa el mensaje de amor de un marinero perdido en el mar. Lo que dice la canción.

 La habanera es un género musical cubano en la primera mitad del siglo XIX. Recordemos  que Cuba era una colonia española y el intercambio con la metrópoli era constante, sobre todo de marinos y aventureros.

La habanera “L’amour est un oiseau rebelle”( el amor es un pájaro que se rebela) de la ópera Carmen de Biset, es de una belleza impactante, que aún seguimos disfrutando.

Se denomina habano a todos los   puros en los cuales el 100% del tabaco que los compone es cultivado y manufacturado en Cuba.

El cubismo, empero, es una escuela de las artes plásticas y el diseño. Se caracteriza por la utilización de las formas geométricas, como los cubos, los triángulos y los rectángulos. El movimiento nació en Francia y tuvo su apogeo entre 1907 y 1914, con Georges Braque y Juan Gris. El origen del Cubismo ocurre  cuando Picasso finaliza «Las señoritas de Avignon», en 1907.

Picasso que había leído a Aramburu pinta lo que aquel escribe en esa hermosa paloma, similar a la que miró (tal vez) Noé, cantó Biset, y sufrió Mardonio: todos ávidos de libertad y de paz, claro que estas dos no siempre se dan juntas.

Picasso llamo a su hija Paloma y esta a su vez a su hija Paz.

“Si a tu ventana llega una paloma…”

¿Ha visto?

Revista OZ

Eduardo Agustín Gil es colaborador de Revista OZ, escribe la columna ¨El dulce encanto de la memoria¨. Profesor de Historia, Lic. en Educación de UNSAM, Master en Museología en España, escritor de obras de teatro, cine, cuentos y novelas.

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