Vivir mejor: La enfermedad; una forma para sanar

La enfermedad es el esfuerzo que hace la naturaleza por salvar al hombre”.

Cuando Carl G. Jung pronuncia este enunciado, hace referencia al hecho de que el cuerpo enferma inconscientemente para que el alma pueda encontrar coherencia. O sea, se deteriora la materia “cuerpo” para que la energía “alma” se sane.

Este proceso en todos los casos es inconsciente y hace referencia a todo tipo de enfermedades. Las enfermedades tanto agudas como las crónicas son, en algún punto, biográficas. Las personas no se enferman de lo que quieren, sino de lo que pueden. Por eso es que no hay enfermedades sino enfermos. Es por esto que como médicos debemos enfocarnos en la búsqueda de ese mecanismo inconsciente y de los puntos de inflexión en lo que se fue gestando la enfermedad.

El caso de un paciente con psoriasis

Les voy a contar un caso para ejemplificar esto. El paciente “G. A.” llega a mi consulta a sus 26 años, tras varios años de tratar con médicos alopátas especialistas una enfermedad de la piel conocida como psoriasis.

Bastante angustiada por la afección casi completa de su cuerpo, agotada de resultados parciales con la medicación correctamente indicada por mis colegas, llegó buscando obtener mejoría con acupuntura.

Ante la urgencia del caso, comenzamos a trabajar con sesiones de acupuntura, al cabo de 4 sesiones mejoró en un 60% y pudo bajar las dosis de la medicación que recibía indicada por su dermatólogo. Viendo que ya estaba notablemente mejor decidí profundizar el trabajo. Decidimos ir al origen.

Psoriasis
Caso de psoriasis

A los 14 años inicia y las lesiones jamás se habían ido, sólo había presentó mejoras parciales. Le propuse hacer una regresión a ese primer momento con el objetivo de tener mayor claridad del posible mecanismo de enfermedad. Dispuesta a sanar, accedió y en ese instante hizo una regresión. Pudo revivir el preciso momento en el que sus padres discutían violentamente decidiendo separarse. Ella adoptó una actitud defensiva ante la violencia imperante, resguardándose ella y a su hermano menor tras un sillón. Sentía terror de ser lastimada.

En ese momento, la fui guiando para que resuelva el conflicto interno, el daño en su subconsciente. Lo que se conoce como cerrar la gestalt. Desde ya que los hechos no pueden ser modificados pero si el modo en el que los veo.

La psoriasis es un conflicto en el cual busco engrosar la piel para no ser dañado desde el exterior. La piel, la primera barrera de defensa ante la agresión externa se hace gruesa, para evitar que me lastimen. El conflicto es “por un lado me agreden y por otro, estoy separado de…” entonces, “para que no me agredan, voy a separarme de mi identidad”.

Psoriasis
Pacientes con Psoriasis

Desde ese momento G. A. no presentó más lesiones, pudo dejar la medicación alopática según lo acordado con su dermatólogo, y se sintió más aliviada emocionalmente. Ya pasaron 8 años de ese encuentro y está libre de enfermedad. A eso llamo sanación. Lo importante aquí es saber que no es el terapeuta quien obtiene el resultado; es el paciente, o como me gusta decir a mí, el consultante quien hace el trabajo; es quien enfrenta sus dolores y fantasmas. Sólo quien está dispuesto a modificar desde la profundidad su estructura pscicomental y física es quien puede curarse. No es sencillo y se requiere del acompañamiento de alguien entrenado en ello, pero es sólo el cambio que produce en su sistema de creencia, en su actitud ante la vida, en su alimentación, en su modo de vinculación, etc; lo que va a lograr la mejoría o la desaparición de la enfermedad.

Revista OZ

Dra. Bistrich Bibiana J.  MN: 111.152. Es colaboradora de Revista OZ. Especialista en Emergentología, Medicina Interna, y  Medicina Tradicional China. Terapeuta de Vidas Pasadas. Coordinadora de Espacio Consciencia. Miembro fundador de la AATVP.

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