Crítica de la película ¨27, el club de los malditos”, con Diego Capusotto

Uno de mis deseos constantes con respecto al cine argentino es que alguna película del señor Nicanor Loreti sea una gema audiovisual, que rompa todo lo que conocemos del cine nacional, que cierre por todos lados y sea una peli que podamos entregar para las nominaciones del Oscar a mejor película extranjera.

Sí, quizá pida mucho, pero los films de Loreti siempre tienen grandes actores, muy buenas ideas, filmadas correctamente, con esos toques estilísticos pertenecientes al cine de género, que hacen acordar a Robert Rodríguez, entre otros directores que suelen usar poco presupuesto. Obviamente acá en Argentina es mucho más exiguo el tema del dinero que otorgan para realizar un film, pero Nic Loreti es uno de los que exprime cada centavo.

Que quede en claro que yo le exijo más a Nic que quizá lo que ustedes esperan ver…

27, el club de los malditos

La historia es original y divertida, y empieza en una noche de verano donde Leandro De La Torre (El Polaco, sí, el cantante de cumbia), que protagoniza un famoso cantante punk, sale disparado por una ventana e impacta sobre el techo de un auto.

Es el día de su cumpleaños número 27. Paula (Sofía Gala), una joven fan graba todo con su celular. Lejos está de saber que en aquel video está la clave detrás del asesinato del músico.

Martin Lombardo (Diego Capusotto), acérrimo hincha de Racing, es el detective encargado de investigar el caso. Junto a Paula descubrirá la conspiración detrás de las muertes de todos los famosos rockeros a los 27 años.  Jimi Hendrix, Janis Joplin, Amy Winehouse, Sid Vicious y ahora Leandro De La Torre. Ellos tienen algo en común: todos están muertos. Paula y Lombardo pueden ser los siguientes.

En sí es una película entretenida, bien filmada, con planos limpios, bien hechos, todo correctito. Pero en la historia hay bastantes huecos o fallos que si prestas atención te molesta un poco.

Una fina línea entre lo verosimil y lo inverosimil

Hay que saber entender la línea muy fina que limita lo verosímil con lo inverosímil para disfrutar este tipo de películas. Es decir, no te tiene que importar nada en absoluto que los villanos tengan unas armas estupendas y puedan entrar a una comisaría a matar a policías, pero en otra escena tengan problemas para atrapar a una chica que lanza el celular y sale corriendo. O que el héroe, al principio, tenga la capacidad de matar a los malos de una forma genial, pero luego en otra secuencia falle la mayoría de los tiros.

Todo es para darle dramatismo a una historia que -como dije- es original. Uno de los puntos en los que se destaca es el de los flashbacks, donde muestran a las estrellas de rock como Sid Vicious (el cual se parece mucho) y Janis Joplin en momentos previos a que fueran incitados a suicidarse. Son las escenas mejor compuestas por parte de Nic. Seguramente con ayuda de Alex Cox, el co-guionista,  a quien conoció durante el estreno de Diablo (2011) en el Festival de Cine de Mar del Plata de aquel año, luego de que el cineasta británico felicitara a Loreti por su largometraje. Cox es bien conocido en el cine independiente realizando películas como Repo Man (1984) una linda película chica que dirigió y escribió. Además de Sid and Nancy (1986) aquel film con Gary Oldman como Sid, el cantante de Sex Pistols. Toda esa estética punk, se ve mucho en el film de Loreti.

Aunque en un momento un flashback pareció ser usado solo para salvar un momento dramático, como forzando un “giro inesperado”. Tranquilamente podría haberse hecho ese giro de otra forma.

Elenco de "27, el club de los malditos"
               Elenco de “27, el club de los malditos”
Las actuaciones de Capusotto y elenco

En el medio de esas escenas está la investigación que realiza Lombardo, el típico policía desganado, canchero, con una interpretación clásica de Diego Capusotto que a muchos les gustará. Pero quizá te parezca que ya la viste. Junto a él está Paula, la cual interpreta Sofía Gala que también tiene ese tono en la voz que parece sin energía por momentos y canchera, pero no molesta.

Nos sentamos cómodos en nuestros asientos y empezamos a hilar fino en lo que sucede, y encontramos que no hay mucha transformación con respecto a los personajes. El policía sigue siendo igual a lo último, y con respecto a Paula, el personaje de Sofía Gala, la que sufre todas estas persecuciones, no logré ver algún cambio, quizá por la actuación, o por lo ligero que habrá sido el cambio.

Tampoco queda claro cuál es el objetivo por el cual pelean los protagonistas contra el grupo de villanos que mata a los rockstars. Los antagonistas, los rockeros resentidos, primero quieren el video de la chica (que lo tenía en sus manos apenas la raptaron, pero no lo agarraron), después quieren matar a la chica, quien le entrega el video y sale corriendo. Pero después los malos siguen buscando a la chica, pero se encuentran con un personaje importante (el cuál si lo digo quizá pierda un poco de magia) y ahora lo quieren a él, olvidándose de Sofía Gala solo porque  no la encuentran en una heladera térmica con hielos.

En el film hay bastante cámara lenta o slow motion, como le quieran decir. Hay personas caminando hacia la cámara, alejándose de una explosión detrás de él. O disparos que se entrecruzan. Dos o tres veces, está bien, pero tantas veces, cansa un poco.

En fin, entretiene, las escenas de acción están bien hechas, donde obtenemos enfoques hermosos. Además de los actores mencionados, también están Daniel Araoz, Willy Toledo, Yayo Guridi, Paula Manzone, Nai Awada, Williy Prociuk y Vicky Maurette.

Si te gusta el cine bizarro, es para vos

Si hubiera un poco más de astucia en el guion, hubiese sido genial. Fue una  gran idea, pero pareció que se empecinaron con irse a lo inverosímil, y a hacerlo lo más bizarro posible, por momentos. Es su estilo, y lo reconozco. Si te gustaron las anteriores películas de Nic Loreti como las dos Socios Por Accidente con José María Listorti y Peter Alfonso. O en la Tv, la  miniserie Nafta Súper que vino luego de Kryptonita, entonces te gustará este film.

Revista OZ

Federico Bazán es colaborador en Revista OZ. Estudia la Lic. en Artes Audiovisuales y la Lic. en Artes de la escritura en la UNA. Además, escribe para su blog Mente y Corazón.

 

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