Entrevista a Melina Petriella, protagonista de “Hedda” y “El pequeño poni”

Melina Petriella, de vasta trayectoria en televisión, cine y teatro protagoniza hoy la obra Hedda en la sala El Brío, junto a María Abadi, Nayla Pose y Pablo Chao. En esta entrevista exclusiva, Melina habla de sus comienzos en la actuación, del desafío actoral que representa y del interesante camino que transitó junto a Nayla Pose para adaptar el clásico de Ibsen. Además, coprotagoniza junto a Alejandro Awada, El pequeño poni,  que se presenta en el teatro Picadero. 

Melina Petriella en "Hedda" con María Abadi y Nayla Pose
Melina Petriella en Hedda, con María Abadi y Nayla Pose

En Hedda el espectador se encuentra con una obra muy pulida, ¿Cuánto tiempo de preparación llevó?

Mucho. Con Nayla Pose estuvimos un año haciendo la adaptación y apropiándonos de la obra de Ibsen. Fuimos por varios lugares. Primero queríamos hacer una versión de Hedda sólo con mujeres. Después notamos que necesitábamos la presencia del hombre, por sobre todo del personaje Lövborg, para despertar y desatar la contrariedad y el enojo de Hedda. En cuanto a la actuación, ensayamos durante un año y medio, tres veces por semana. Fue mucho trabajo y muy difícil, porque somos una cooperativa.

¿Por qué Hedda y no otra obra?

Cuando hablé con Nayla le dije que me daba mucha curiosidad Hedda Gabler. Yo estudié teatro con Alejandra Boero desde muy chiquita. A los once años empecé y estudié con ella hasta los dieciocho. Una de las escenas que me tocó estudiar fue de Hedda, pero haciendo al personaje de Thea. Más adelante me volví a acercar a Hedda, ya en la facultad, durante mis estudios de Artes Combinadas. De allí me quedó una lectura de Hedda por Harold Bloom, que dice que los impulsos destructivos de Hedda tienen que ver con su represión sexual. Concretamente, con sus sentimientos hacia Thea (personaje interpretado por María Abadi). Con Nayla teníamos muchas ganas de trabajar juntas, y en función de la hipótesis de género le propuse adaptar la obra. Nos preguntábamos por qué hoy por hoy una mujer no se animaría a mostrar su deseo hacia otra mujer, a pesar de los avances. Nos dimos cuenta de que pesar de que pasen los siglos y los años, no deja de ser un tabú manifestar el deseo el sexual. Por los mandatos sociales las mujeres seguimos atadas a tener que responder a lo que la mujer debe ser, a pesar de que estemos en el siglo XXI.

Melina Petriella Hedda sentada
Melina Petriella interpreta a Hedda

“A los once años empecé a estudiar teatro”

Al momento de adaptar la obra, ¿ya sabías que vos ibas a interpretar a “Hedda”?

Sí, yo le dije a Nayla “yo quiero ser Hedda y quiero que vos me dirijas”. Yo tenía ganas de hacer Hedda, que me dirija Nayla -que me había dirigido antes en La Venus de las Pieles– y de estar en El Brío, que es un espacio de contención para mí. Yo quería hacer Hedda porque sabía que es un gran agujero para habitar.

¿Y cómo fue la selección del resto del elenco?

Teníamos muchas ganas de que esté María Abadi. Cuando nosotras trabajamos con Nayla para adaptar la obra nos pusimos a investigar sobre la homosexualidad y nos metimos en la mitología griega, específicamente en Narciso, que se enamora de su propia imagen. Yo a María hace tiempo que la conozco como actriz y siempre me vi muy parecida a ella. La decisión de que esté María tenía que ver con eso, con jugar con el parecido, el cual en un principio pensamos que íbamos a profundizar más, pero finalmente aparece de manera más sutil. El personaje que ahora hace Nayla, lo hacía Vicky Raposo, pero se embarazó y fue difícil encontrar a otra persona. Por eso entre todos decidimos que el personaje lo hiciera Nayla, después de estar un año viendo la obra de afuera como directora y siendo una muy buena actriz. También nos costó encontrar el actor para Lövborg. No es fácil armar cooperativas y mantener la excelencia que uno quiere. Por último se incorporó Pablo Chao a los ensayos y logramos cerrar el cuarteto. 

Melina Petriella en plena actuación interpretando a Hedda.
Melina Petriella protagoniza Hedda. Nayla Pose la acompaña. Juntas adaptaron la obra de Ibsen.

“No es fácil armar cooperativas y mantener la excelencia”

¿Cómo te sentís interpretando a Hedda?

Yo lo disfruto y me divierto. Creo que a medida que la vayamos haciendo, vamos a encontrar más capas. Es como una gran cebolla, una gran mamushka. Es una obra a la que no vengo nunca segura, como sí me sucede con otras obras donde tengo más cosas en común con mis personajes. Interpretar un personaje tan destructivo como Hedda está lejos de mí.  Es un gran enigma que me lleva a preguntarme por dónde buscar al personaje. Uno crece con los personajes que elige hacer. A mí Hedda también me llevó a hacerme preguntas. Es inevitable que cuando me hago preguntas por Hedda esas preguntas no sean mías. Esas preguntas me invitan y me obligan a tener que transitar esas emociones, a poner el cuerpo. Esta obra no hay manera de hacerla de afuera.

Siendo una obra intensa, ¿cuesta salir del personaje después de desplegar tanta energía en el escenario?

Salir del personaje es un gran ejercicio que todos los actores tenemos. Primero uno tiene que estar bien de la cabeza para poder atravesar esta profesión, y entrar y poder salir como un juego del personaje. No me resulta difícil sacarme el personaje de encima, pero sí quedo muy cansada después de la obra. Uno trabaja con las emociones, y particularmente Hedda propone un desafío de atravesar el personaje desde las pulsiones. Es tan poco lo que se sabe de Hedda, de por qué reacciona y acciona como lo hace. Hay mucho que está vedado tanto para el lector/espectador, como para el actor. Hedda es una invitación a descubrir sus secretos y la autoría, y ese desafío me sedujo. Pero cuando termina la función, misión cumplida.

¿Tiene un valor especial para vos hacer una obra en el teatro independiente en comparación con el teatro comercial?

Es una necesidad. Todo el mundo me pregunta “¿por qué te fuiste de TOC-TOC?”, que era un éxito donde ganaba plata haciendo teatro, algo que no es tan usual. Yo me fui de TOC-TOC a los 37 años por la necesidad de encontrar un desafío. No quería cumplir 40 años y seguir haciendo el mismo personaje. Yo como actriz sentía que tenía una deuda pendiente conmigo misma, que me iban pasando los años y que los personajes que yo iba a querer hacer no los iba a poder interpretar porque iba a estar grande para poder hacerlos. Por ejemplo, Nina de Chéjov, que me quedaron ganas de hacerla. También sentía una necesidad de volver a mis fuentes, a las raíces de lo que aprendí con Alejandra Boero, que fue tan fundacional en mi vida. No son un detalle para mí las cosas que elegimos contar y de qué manera elegimos contar y comunicar. Creo que los actores no dejamos de ser comunicadores. A veces hacemos cosas más “frívolas” por entretenimiento y porque el teatro también es eso, pero mi necesidad era reencontrarme con una actriz que todavía no estaba. Entonces por eso fue mi necesidad de ir a lo chiquito, al teatro intimista, sin el exitismo ni la necesidad de tener que llenar la sala y estar en la candelera.

Melina Petriella foto
Melina Petriella hoy, una mujer consagrada en la actuación y que da pasos firmes en la producción

“Yo como actriz sentía que tenía una deuda pendiente conmigo misma”

¿De dónde nace la decisión de plantear a Hedda como una obra de teatro independiente?

Tiene que ver con la pasión y la necesidad de despuntar esta profesión. También tiene que ver con una realización personal, de tener el espacio de seguir investigando y sentirnos contenidos en un espacio pequeño, en un sala intimista como la del teatro El Brío. La verdad es que Hedda se sostiene por el amor y la decisión de uno de continuar en esta batalla cultural que elegimos dar. Es una decisión de vida, es una militancia y una filosofía de vida cuando los actores elegimos vivir de esta profesión. Particularmente creo que en un contexto de recortes de fondos a la cultura nosotros nos fortalecemos de alguna manera, porque apostamos a seguir existiendo. Los actores somos parte de la cultura de nuestra sociedad y seguir permitiendo espacios como un teatro de barrio como El Brío es apoyar a la cultura de nuestra sociedad.

Retomando la idea de que el arte tiene una función social, ¿cuál es el mensaje que te gustaría que se lleven los espectadores?

¿Qué quiero?, primero quiero mostrar al espectador la vulnerabilidad de Hedda. Nadie es destructivo porque sí, ni nadie mata porque sí. Hay algo de su génesis, de su frustración, de lo que ella no puede ser que le provoca ese dolor y esa angustia. Mi necesidad y mi deseo es que se pueda ver a una Hedda que no es mala porque es mala. Es mala porque no puede ser quien quiere ser, y no puede ser quien quiere ser porque está atravesada por esta sociedad patriarcal. Además buscamos resignificar lo que Ibsen escribió en el 1890, que sigue teniendo valor aunque hayan pasado muchos años. La mujer sigue atravesada por el mandato de la sociedad y lo difícil de romper con esas barreras. A pesar de todos los años que han pasado, de todas las conquistas sociales que creemos que tenemos, las mujeres no dejamos de estar atadas a los mandatos sociales y a la imposibilidad de ser quienes realmente queremos ser. Las preguntas siguen estando, quedan abiertas. Y eso es lo que a mí me gusta, que no te vas de la función con el cuentito cerrado.

Melina Petriella es Hedda Gabler
Melina Petriella interpreta a la intensa Hedda Gabler

“La mujer sigue atravesada por el mandato de la sociedad”

Para terminar, ¿en qué proyectos  te veremos en 2018?

Retomamos en abril con Hedda y con El Pequeño Poni, la obra que estoy haciendo con Alejandro Awada y que el año que viene voy a hacer con Diego Gentile, porque Alejandro se va a filmar una película.

Lee acá la reseña de Revista OZ sobre “Hedda”, la obra que  adaptó y protagoniza  Melina Petriella
Lee acá la reseña de Revista OZ de la obra “El Pequeño Poni”, protagonizada por Melina Petriella

Revista OZ

Johanna Fedorovsky colabora en Revista OZ. Es Socióloga (UBA), Magíster en Relaciones y Negociaciones Internacionales (FLACSO-UdeSA-Universidad de Barcelona) y Magíster en Desarrollo Internacional (American University, Washington D.C.)

Deja un comentario