Poesía: ¨Hay¨de Vladimir Holan

Hay destinos

donde lo que carece de temblor no es sólido.

 

Hay amores

en los que el mundo no te basta, falta un pasito.

 

Hay placeres

en los que te castigas por el arte, pues el arte es pecado.

 

Hay momentos de mutismo

en que la boca de la mujer hace pensar que el pudor es sólo

                         cuestión de sexo.

 

Hay cabellos teñidos por un meteoro

donde es el diablo quien hace la raya.

 

Hay soledades

en las que miras sólo con un ojo y miras sólo sal.

 

Hay momentos de frío

en los que estrangulas palomas y te calientas con sus alas.

 

Hay momentos de gravedad

en los que sientes que has caído ya entre los que caen.

 

Hay silencios

que debes expresarlos tú, ¡precisamente tú!

 

Versión de Clara Janés

Vladimir Holan poeta checo nacido en Praga el 16 de septiembre de 1905, falleció el 31 de marzo de 1980. Sus primeros años transcurrieron en el campo. A partir de los quince años se radicó en la capital, estudió leyes, desempeñó varios oficios, viajó por Italia y publicó los primeros poemas. Comprometido con la realidad social, la ocupación nazi, el pacto de Munich y la guerra, quedaron impregnados en el poeta que escribió su dolor de patriota en sus versos, razón por la cual fue condenado al silencio público durante quince años. Esta etapa de ostracismo se tradujo en el período más importante de su carrera literaria, representado en la publicación, a partir de 1963,  de varias antologías y textos entre los que sobresalen  “Sin título” en 1963 y el poema dramático “Una noche con Hamlet” en 1964. Es considerado por la crítica como el  más importante de los poetas checos, con obras tan importantes como “Un gallo para Esculapio“,  “En el último trance” y “Abismo de abismo”. El universo poético de Holan está cuajado de simbolismos, y su espacio habitual es el de la noche, en cuyo ámbito la realidad es misteriosa y fantasmal. Sus obsesiones y constantes preguntas arrojadas al mundo suponen una perenne interrogación por el secreto de la existencia, donde las fronteras entre lo posible y lo imposible, el sueño y la vigilia, la razón y la imaginación, no existen. Nunca abandonó su encierro hasta su muerte, ocurrida en Praga en el año de 1980.

Vladimir Holan
Vladimir Holan 


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