“Espero alegre la salida, y espero no volver jamás” Frida Khalo

El 13 de julio de 1954 tras estar gravemente enferma con neumonía, muere Frida Khalo en la Casa Azul de México. La causa de su muerte fue oficialmente “embolia pulmonar”. Algunos sospecharon que pudo ser suicidio, pero nunca se pudo confirmar.

 

La ultima entrada de su diario dice :
“Espero alegre la salida y espero no volver jamás” Frida

 

  • Poesía homenaje:

Autoretrato- Jorge Boccanera

                                   A Frida Khalo

 

La delicada pinta palabrotas,

calaveras de azúcar, pájaros a cuerda.

Hierven los monos en el árbol que canta:

“El dolor no hace hijos, no limpia la cocina,

no ve tras la ventana, no llena vasos”.

Virgen de los Dolores

cuida de sus pericos,

su sindicato colosal,

su vida de papel maché, cuida

su carcajada, su aeroplano de trapo,

sus milagros de fierro,

su gran desobediencia,

cuida su venadita de sarape rojo.

La embadurnada de amarillo

se trenza el pelo que le falta.

No hay miedo en sus pinceles,

Dice: trágame tierra.

¿Café?: tonos de mole.

Verde oscuro: presagio y malas nuevas.

Solferino es azteca,

sangre vieja de tuna.

¿Y lo demás? ¿El gran lago morado?

¿El rosa buganvilla? ¿La luz tibia?

Amarillo es delirio y camisa de fuerza.

¿Amor? azul cobalto.

Magenta es como un grito,

pero el azul marino es la distancia.

Negro: los hospitales.

Los monos vibran dentro de los colores,

cuando la muñeca rapada

pinta pitahayas y puñales.

Su autorretrato es viento y traje de tehuana,

un espinazo de ceniza, unas alitas de petate.

Junto a la delicada, la pelona toma su tequila.

Sobre un lila de espanto

la calaca prepara sus encajes

de púas, aceita su rueda dentada,

teje la filigrana del desierto.

Cae la tarde.

Un rostro envuelto en hojas de periódico rueda

en la gran pecera del bosque.

Y sobre los árboles llovidos de vendajes,

monos desafinados cantan:

Si Adelita se fuera con otro…”

Jorge Boccanera: Poeta, dramaturgo y ensayista argentino nacido en Bahía Blanca, provincia de Buenos Aires, en 1952. Desde 1976, a raíz del golpe de estado en su país, vivió largo tiempo exiliado en México y Centroamérica, ejerciendo periodismo y colaborando en muchas actividades literarias. Al caer la dictadura militar se radicó nuevamente en su país, dedicándose por completo a la literatura.

En 1976 obtuvo el premio “Casa de las Américas”  de Cuba, posteriormente el “Premio Nacional de poesía joven” en México y en 2008 el VIII Premio Casa de América de Poesía Americana por su libro “Palma real”. De sus libros de poesía merecen destacarse: Los espantapájaros suicidas en 1974, Noticias de una mujer cualquiera en 1976, Contraseña en 1976, Poemas del tamaño de una naranja en 1979, Música de fagot y piernas de Victoria en 1979, Los ojos del pájaro quemado en 1980, Polvo para morder en 1986, Sordomuda en 1991,  Zona de Tolerancia en 1998 y Bestias en un hotel de paso en 2001.

Revista OZ

Revista OZ es un magazine digital de información social, cultural, y de interés general. Tenemos un espíritu transformador sin fronteras. Email: contacto@revistaoz.com

Deja un comentario