El arte del Grafiti: Museos urbanos

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Cuando se piensa en arte muchas veces se tiende a relacionar con museos y galerías. Muchos de estos son los hogares de magnificas obras que diferentes personas a lo largo de la historia han creado, representando sucesos tanto de su vida personal como del contexto histórico en el que vivian. Un ejemplo es el Guernica de Picasso que representa el horror de la Guerra Civil Española en 1937. Mientras que la obra El Beso, realizada por Gustav Klimt no representa nada meramente histórico sino una representación de una pareja besandose. 

Lo importante es entender que el arte ha permitido a las personas expresarse de diferentes formas a través del tiempo. Asimismo, cada periodo de tiempo ha sido el autor de determinado arte. Por eso existen años donde el arte era bizantino, otros donde predominaba el arte barroco, renacentista y así. Muchos de estas obras han sido recolectados y se mantienen para su preservación principalmente en los museos.

Museos Urbanos

Sin embargo, el arte de la actualidad ya no necesariamente es presentado en galerías, museos o eventos. Es mucho más accesible en el sentido que los artistas lo crean para llegar al público con mayor facilidad. Al ir caminando por la calle se pueden ver obras impactantes de artistas independientes que han decidido dejar su huella en algún muro, pared, poste, puerta, etc. Este tipo de practica tuvo origen en Nueva York y era llamado grafiti que para algunos era sinónimo de vandalismo, originalmente no consistía en realizar obras de arte, o grandes murales sino de escribir el nombre o la firma.

El grafiti poco a poco se fue transformando y evolucionando, la firma paso a ser la parte pequeña divisible debajo de una gran obra. Ahora se ven murales con gran extensión, muchos de ellos con obras que permitan crear conciencia a problemáticas mundiales como por ejemplo la violencia. Entonces es allí cuando decimos que las calles se convierten en museos urbanos, donde artistas plasma sus pensamientos.

Un ejemplo de un museo urbano seria la zona de Palermo en Buenos Aires, Argentina. En este barrio existen desde murales de gran tamaño hasta calles llenas de pequeños dibujos, obras, frases, entre otras cosas. Hay de todo un poco y para todos los gustos, y lo más llamativo de este museo urbano es ver la dedicación que cada artista realiza a la hora de crear su obra de arte, haciendo que los espectadores no solo admiren el arte sino también sientan a través de él.

Revista OZ

Gabriela Molina Herrera es colaboradora de Revista OZ, estudia periodismo en la UCA

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  1. patricio dice:

    Es verdad!! Muy buenos artistas hay…Los que trabajan con aerosol en papel también. No se si son grafiteros, pero hacen lindas obras en 5 minutos.

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