Misterios: Trovants, las piedras vivas de Rumania

Rumania es un país donde los mitos conviven, sin ir más lejos allí se encuentra el Castillo del Conde Drácula, ubicado exactamente en Transilvania. Es una tierra de múltiples vampiros, apariciones y brujas. Pero hoy no vamos a hablar de ello.

En el pueblo de Costesti han aparecido unas extrañas piedras con la habilidad de moverse y de vivir que se volvieron una atracción para turistas y científicos. Según estudios, pueden reproducirse, y hasta puede sentirse el pulso de las mismas utilizando un equipo de alta sensibilidad.

Hemos visto piedras vivientes, algunas con capacidad de habla, en varios cuentos de hadas y en historias para niños. Pero estas rocas van más allá de los mitos y del folklor popular, ya que han sido investigadas por varios científicos y fueron declaradas monumentos de la humanidad por la UNESCO.

Biología de los Trovants

Las más antiguas tendrían seis millones de años. Se calculó este tiempo debido a una investigación donde abrieron algunas piedras y descubrieron en su interior una estructura similar a la de los troncos de los árboles; anillos que se forman capa sobre capa que permiten medir la edad de los mismos.

Estas piedras pueden crecer, pero de manera lenta. Según estudios tardarían mil años en crecer cinco o cuatro centímetros. Y también tienen la capacidad de movimiento: se trasladan 2,5 mm cada dos semanas.

Además se especula que pueden respirar, en una escala micro, entre dos y tres semanas por respiración.

Trovants
Trovants
TEORÍAS DIVERSAS SOBRE LA PRESENCIA DE ESTAS PIEDRAS

Estas son puras especulaciones y no hay nada cierto al respecto. Se pueden haber formados con la evolución del planeta y de las especies o pueden haber surgido desde el fondo de la tierra por algún antiguo terremoto.

Pudieron haber venido desde el espacio, caer como meteoritos desde algún planeta lejano o desde otra galaxia. Pueden ser incluso una raza alienígena que no puede comunicarse con nosotros, pensante o no; animal o vegetal.

Pueden ser producto del mundo de los elementales. Ya que muchos duendes y hadas, según los mitos, tenían aspectos de flores, hojas y hongos. Incluso se dice que existían árboles parlantes, estáticos pero con rostro. Sin ir más lejos, muchas historias nos hablan de rocas parlantes o de seres que conviven y se fusionan con la tierra misma.

Trovants
Trovants, Trovantii –

Pero hay una teoría más simple: chamanes, brujos y sacerdotes antiguos decían que las rocas estaban vivas, que podían sentirlas. Muchos lo siguen diciendo, que cada roca tiene un alma, que puede comunicarse con nosotros a través de la meditación y del sentir de la naturaleza.

Por lo tanto, podemos estipular que todas las rocas están vivas, sólo que con algunas no se puede demostrar que lo estén de manera científica. O tal vez, como en antiguos cuentos, se durmieron y por eso dejaron de moverse, de crecer y respirar. Algo como lo que sucedió con los árboles de Narnia, cuando reinó la Reina Blanca. Dejaron de vivir y de sentir.

Revista OZ

Maximiliano Ezequiel Petazzi es colaborador de Revista OZ, estudiante de comunicación social y letras en la UNLZ, escritor de fantasía y ficción.

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