Misterios: ¿Qué tienen que ver conejos y huevos, con la Pascua?

Chocolates, conejos, huevos y resurrección de Cristo, estos son los elementos más conocidos de Pascua. Sabemos de las tradiciones Cristianas, de Semana Santa, en la cual se conmemora algo distinto cada día, pero, ¿Dónde entran los chocolates y los conejos?.

Al igual que muchas fiestas Cristianas tiene su origen en el paganismo. En parte porque la Iglesia Católica le pareció conveniente adueñarse de estas fiestas para atraer a los paganos a su religión; y en parte porque todo está conectado en cierto modo. 

Paganismo, conejos y huevos

La celebración de Pascua viene de los pueblos paganos del norte de Europa. Y hay que entender, que estas fechas, en el hemisferio norte llega la primavera. El crudo invierno, el de días oscuros, muerte y escasa comida llega a su fin, dejando lugar a la Primavera. En otras palabras: lo malo se va, viene una nueva oportunidad o una nueva vida. La tierra, muerta, renace. Resucita.

Y no sólo la vida surge con las flores, con los tonos verdes, con el despertar de los ríos y el cantar de las aves, sino también con la procreación. Tanto en animales como en humanos. Por esta razón, en muchos pueblos paganos, se honraba la fertilidad  y la vida.

En otros países también la primavera es vista como una representación de la resurrección, de un nuevo comienzo. En Japón se festeja con el florecimiento de los cerezos.

Otra historia muy antigua es la de Hades y Perséfone; mito griego, en el que el dios del inframundo se enamora de Perséfone,  la hija de de Deméter, diosa de la agricultura.

Persephone y Hades
Persephone y Hades

Pero el origen de Pascua se encuentra más precisamente en antiguos pueblos germánicos, donde se festejaba el renacimiento de la diosa de la luz, del amanecer y de la primavera, Ostara, quién moría en invierno y resucitaba cada primavera. Ostara también fue conocida por otros nombres y por otros pueblos. Uno de ellos es Easter, palabra utilizada para referirse a Pascua en otros países.

Se le rendía culto a la diosa juntándose en aquelarres diurnos al aire libre, en bosques y campos, danzando desnudos y teniendo sexo sobre la tierra. Algunos la representaban como un conejo o como una liebre, símbolos de fertilidad y vidaCon el paso del tiempo se comenzó a elaborar conejos y huevos de chocolate por distintos comerciantes alemanes.

Conejo de Pascua, huevos y Cristianismo

Es incierto el origen de la siguiente historia, pero dice lo siguiente: “Cuando metieron a Jesús al sepulcro que les había dado José de Arimatea, había dentro de la cueva un conejo escondido que, muy asustado, veía cómo toda la gente entraba, lloraba y estaba triste porque Jesús había muerto. El conejo se quedó ahí viendo el cuerpo de Jesús cuando pusieron la piedra que cerraba la entrada y lo veía y lo veía y se preguntaba quién sería ese señor a quien querían tanto todas las personas.

Así pasó mucho rato viéndolo, todo el día y toda una noche, cuando de repente vio algo sorprendente: Jesús se levantó y dobló las sábanas con las que lo habían envuelto. Un ángel quitó la piedra que tapaba la entrada y Jesús salió de la cueva ¡más vivo que nunca! El conejo comprendió que Jesús era el Hijo de Dios y decidió que tenía que avisar al mundo y a todas las personas que lloraban que ya no tenían que estar tristes porque Jesús había resucitado. Como los conejos no pueden hablar, se le ocurrió que si les llevaba un huevo pintado, ellos entenderían el mensaje de vida y alegría, y así lo hizo¨.

Leyenda del conejo en Pascua
Leyenda del conejo en Pascuas

Desde entonces, según la leyenda, el conejo sale cada Domingo de Pascua a dejar huevos de colores en todas las casas para recordar al mundo que Jesús resucitó y que hay que vivir alegres.

Lo cierto es que no importa si eres Cristiano, Pagano o Ateo. Pascua nos invita vivir, a festejar la vida y a que la esperanza crezca o resucite en nuestros corazones. Es un nuevo comienzo. Hubo un tiempo malo, un tiempo de sacrificio, pero ahora comenzamos de nuevo. Resucitamos.

¡Felices Pascuas!

conejo de pascuas
Conejo de chocolate se regala al igual que los huevos de pascuas

Revista OZ

Maximiliano Ezequiel Petazzi es colaborador de Revista OZ, estudiante de comunicación social y letras en la UNLZ, escritor de fantasía y ficción.

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