Misterios: Los familiares, criaturas mágicas

Cuando hablamos de familiares no hacemos referencia a las personas que comparten nuestra sangre, sino a criaturas mágicas que se destacan por servir, ayudar o tener una gran conexión con un humano de grandes poderes mágicos.

Esta idea se arrastra desde la Edad Media y fue una de las causantes de la matanza indiscriminada de gatos, lo cual causaría la reproducción sin límite de las ratas y la llegada de La Peste Negra.

Además de marcar y tildar de BRUJAS a mujeres rebeldes, con marcas naturales en su cuerpo, con escobas viejas, curanderas paganas y de gran belleza, las juzgaban por su relación con ciertos animales, en especial con los felinos.

Los gatos siempre estuvieron conectados con el mundo mágico, ya sea en múltiples leyendas, en mitología o por el simple hecho de su mirada. Se cree que estos animales caminan por varios planos a la vez, pero esto (desde luego) no los relaciona con ningún demonio.

Juicios de brujerías

En la Edad Media se asesinó a un montón de mujeres acusadas de brujería, también a algunos hombres y a muchos gatos. Se decía que estos hechiceros se reunían en aquelarres en los bosques y montes, que bailaban con el Diablo, que tenían orgías y que preparaban pócimas y encantamientos para utilizar contra sus vecinos y contra las distintas huertas.

Los juicios fueron injustos y sin fundamentos. Es verdad que existía gente de religión pagana, gente que bailaba desnuda en los bosques y que usaban hierbas para curar, pero esto no llevaba a ninguna relación con demonios y mucho menos a querer hacer mal a alguien. Sin embargo la Iglesia masacró muchas vidas inocentes.

Conexión Mágica

Se decía que las brujas volaban en escobas viejas en la noche, que bailaban desnudas alrededor del fuego y que tenían orgías con demonios. Se decía que murmuraban hechizos dañinos, que en sus viejos calderos preparaban pócimas malignas; y que generalmente al nacer llevaban una marca de nacimiento.

Pactaban con el Diablo y con seres del Infierno. Invocaban demonios que las ayudaban en sus maquinaciones, y que tomaban la forma de distintos animales. Estos eran consejeros, sirvientes y jefes al mismo tiempo.

A veces se transformaban en murciélagos o en búhos. Otras veces en sapos y en arañas. Pero la forma más común era la de gato, sobre todo la del gato negro.

Otro familiar conocido eran los Imp, pequeños y traviesos diablillos. Grotescos y crueles, estos seres son de origen germánico, donde no se los consideraba malignos.

Otros familiares comunes eran los caballos, los trols, los duendes, las hadas y los elementales.

División folklórica

Muchos sostienen, como ya se dijo, que los demonios se transformaban en animales o los poseían. Y otros dicen que en realidad los demonios y los animales eran distintos tipos de Familiares.

Hoy en día nadie casi nadie cree en la bruja, a pesar de algunos avistamientos aislados. Muchos creen en estas hechiceras, pero no como sirvientes de Lucifer, sino como amantes de la naturaleza. Seres que no buscan el mal, sino ayudar a los demás.

Foto de portada: Escena de brujería, de David Teniers, h. 1635, colección particular, Bruselas

Revista OZ

Maximiliano Ezequiel Petazzi es colaborador de Revista OZ, estudiante de comunicación social y letras en la UNLZ, escritor de fantasía y ficción.

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