Misterios: La leyenda del hombre gato

Desde mediados de los ‘80 hasta principio de los ‘90 se popularizó la historia del Hombre Gato o de los Hombres Gatos (ya que algunos sostienen que existían más de uno). Este personaje aterrorizó a los vecinos de varias ciudades de Argentina, pero principalmente de Buenos Aires.

La historia fue contada en los diarios, también de boca en boca y por testigos, generalmente gente joven. El canal de noticias Crónica TV se encargó de cubrir el caso cuando varios vecinos de Villa Celina aseguraron verlo y llamaron a la policía. Actualmente su leyenda se halla en libros de mitos urbanos como Buenos Aires es Leyenda 2.

Con el avance del mito algunas cualidades fueron cambiando y otras se mantuvieron: lo describían como un hombre alto, de dos metros aproximadamente, con garras, orejas y cubierto de pelo. La mayoría coincidía que su voz era gruesa, que maullaba fuertemente y que sus ojos eran fosforescentes, brillantes y enormes. Era ágil, capaz de saltar de techo en techo y de árbol en árbol. Y, por alguna razón en particular, se le aparecía (generalmente) a gente joven.

Caso policial: El hombre gato
CASOS POLICIALES: ATAQUES DEL HOMBRE GATO

Todo comenzó un 4 de agosto de 1984 en Brandsen, Buenos Aires. En los policiales de los periódicos se hablaba de un hombre alto, enmascarado, vestido de negro, con gran agilidad y con un arma que asemejaba garras de metal había atacado a una joven durante la noche. A esta descripción se le sumaría voz grave, pinches en los zapatos para poder trepar y gran cantidad de pelo.

Varios ataques sucedieron durante 1984. Pronto otro joven sería atacado por el “Gato Montes”, nombre que se utilizó en aquel momento para el Hombre Gato. Se contaba que el Hombre Gato golpeaba y rasguñaba las puertas de las casas maullando fuertemente; que algunos ataques eran de índole sexual, que a veces robaba pero generalmente solo lastimaba desprevenidos.

La historia tuvo su mayor furor entre 1984 y 1985 siendo noticia en varios diarios y popularizándose de boca en boca. Pronto los Hombres Gatos se extendieron por distintas ciudades: Lomas de Zamora, Almirante Brown, La Plata, Córdoba, Rosario, Capital y entre los árboles de la Facultad de Agronomía de la UBA, entre otros lugares.

Un profesor de karate llegó a acusado de supuesto Hombre Gato e incluso hubo noticias que contaban que la policía se enfrentaba a los Hombres Gatos.  La gente estaba atemorizada. Se acababa de salir de la Dictadura Militar y se pasaba a la Democracia. Muchos creen que el mito surgió como una transición del pueblo, y que está relacionado con el temor que se sentía en aquellos días. Y qué se volvió una leyenda gracias a los medios amarillistas.

Transformación de la Leyenda 

En un momento pensaron que se trataba de una secta brasilera que quería dañar a la gente. Hubo quien dijo que fueron un experimento de los militares para crear una especia de súper soldados, y otros que se trataban de extraterrestres.

Los avistamientos posteriores (fines de los ’80 y mediados de los ’90) ya no describían a una persona vestida de negro, sino a una especie de Hombre Lobo. No todos coincidían que era un ser cruel, pero si una bestia con agilidad, fuerza y ojos extraordinarios, con garras largas y filosas pero de verdad. Ya no robaría, ni atacaría sexualmente, sólo lastimaría o asustaría a las personas.

Muchas fueron los que atemorizados no querían salir de noche, cerraban las ventanas más altas y temían pasar por debajo de los árboles. Hasta que poco a poco dejó de existir. Los diarios dejaron de hablar de los Hombres Gatos y las personas también. A finales de los ’90 poca gente decía verlos por las noches. Al día de hoy pocos reconocen haberlo visto.

Revista OZ

Maximiliano Ezequiel Petazzi es colaborador de Revista OZ, estudiante de comunicación social y letras en la UNLZ, escritor de fantasía y ficción.

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