Misterios: Krampus, demonios navideños de la tradición pagana

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Llega Navidad y se nos vienen a la mente muchas imágenes de vivos colores y de blanca nieve. El arbolito, decorado con resplandecientes luces, San Nicolás y su agradable risa, los pequeños y traviesos duendes, los muñecos de nieve (sin importar que haya 34º), regalos, paz, amor, y el nacimiento de Cristo. Pero en el centro de Europa a esto se le suma una especie de fauno malvado, de larga lengua y apariencia temible llamado Krampus.

Navidad, más allá de la llegada de Cristo, está llena de tradiciones paganas europeas. Decoramos un árbol, colgamos muérdagos y esperamos a San Nicolás. Pero hay muchas más cosas que se festejan en distintas partes del mundo. En algunos lugares hay hasta doce diferentes Santa Claus, y vienen en distintos días; en otros es una cabra quién reparte obsequios. En otros se queman muñecos y así. Pero en la región alpina de Europa nos encontramos a un demonio que recorre las calles asustando niños.

La palabra Krampus proviene del alemán “Krampen” y significa garra. Ya que estos seres poseen filosas garras, y filosos dientes; y una lengua larga y delgada. Y lustrosos cuernos negros, y una gran cantidad de espeso y, oscuro vello, y también tiene patas de cabras. Por lo general son del tamaño de un humano adulto, pero otros s representan de un tamaño mayor. Lleva una canasta de mimbre en su espalda, en la que se lleva a los niños que se portan mal al infierno o al subsuelo y unas ramas secas en su mano (se cree que para azotar a los pequeños). Y sí los duendes navideños anuncian su llegada con dulces tintineos, los Krampus lo hacen con horribles campanas y cadenas oxidadas.

Sabemos que el Krampus existe antes de la llegada del cristianismo, por lo que probablemente no se trate de un demonio como nosotros lo creemos. Si no más bien de un espíritu de la naturaleza que vive bajo tierra. Y es allí a donde lleva a los niños malos, no al infierno en cuestión.

Celebrando y recordando al Krampus

Dice la leyenda que durante el 5 o 6 de diciembre, por las tardes llega el krampus, y durante dos semanas se pasea por las calles, atemorizando con el sonido de sus oxidadas cadenas y de sus campanas. Llevándose a los niños malos a mundo bajo tierra.

Y es en estas fechas, en el Día de San Nicolás, en la noche del 5 de diciembre, cuando en Austria se celebra La Noche del Krampus (Krampusnacht) y muchos jóvenes y adultos se disfrazan del demonio navideño con trajes muy pesados (de hasta 40 kilos), y recorren las calles en la “carrera de krampus”  asustando y azotando a los transeúntes con ramas secas.

Hombres disfrazados de Krapus
Hombres disfrazados de Krampus

Elaboran con esfuerzo sus trajes con madera, piel de cordero y cuernos, sus horripilantes máscaras y hasta sus cestas de mimbre. Algunos llevan antorchas, tratando de que todo se vea lo más real posible, ¿se colará un verdadero krampus en estos eventos?

San Nicolás y el Krampus

La Iglesia prohibió esta celebración. En la que además de disfrazarse se pedía comida y bebida por las distintas casas. Pero la tradición estaba arraigada en la gente y fue recuperada.

Con la popularidad de Santa, se crearon postales navideñas, y en 1914 el Krampus fue introducido en muchas de estas. Mostrando un lado travieso y oscuro de la celebración.

Su relación con San Nicolás es diferente según la región. En Croacia, se creé que el Krampus representa a los malos espíritus, y es de esta forma la imagen del Mal; mientras San Nicolás personifica lo bueno y el Bien. Por esto, ambos son enemigos y su relación es la eterna lucha del Bien y del Mal.

Pero en otros lugares, se cree que el Krampus es en realidad un ayudante de San Nicolás, al igual que los duendes o los renos. Y que su trabajo es el de castigar a los niños malos, sin matarlos y sin llevarlos al infierno.

Dato aparte: en algunas zonas, el Krampus es un viejo ermitaño de barba larga y blanca que recuerda mucho a San Nicolás.

Revista OZ

Maximiliano Ezequiel Petazzi es colaborador de Revista OZ, estudiante de comunicación social y letras en la UNLZ, escritor de fantasía y ficción.

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