La verdadera historia de San Nicolás

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¿Invento de Coca-Cola? No, Santa Claus no es un  invento de Coca-Cola, ni siquiera le pusieron los colores como algunos creen.

Hay que saber que la Navidad como tradición Cristiana tiene un origen Pagano. Cuando la Iglesia trató de hacer desaparecer al paganismo, pensó que sería más fácil amoldar sus costumbres con fiestas Cristianas que abolir las tradiciones paganas desde su raíz. Pascua, Halloween y Navidad son las más conocidas de estas celebraciones.

A los paganos les resultó más fácil adaptarse al Cristianismo o (en algunos casos) entender que en realidad adoraban lo mismo que los cristianos, pero con diferentes nombres o métodos.

Costumbres como la de dar regalos, el quemar un muñeco a fin de año, el arbolito, el muérdago, los duendes y demás son parte de distintas celebraciones paganas. Y Santa Claus, en parte, pertenece al folklore antiguo europeo.

Un obispo en la región de Turquía y un Elfo que traía el invierno

San Nicolás de Bari, nació en el seno de una familia adinerada, en lo que hoy es Turquía. Se convirtió en sacerdote, tras haber recibido una educación cristiana. Y cuando sus padres murieron, decidió donar su fortuna a los desdichados y pobres. Luego, partió rumbo a Myra para convertirse en obispo.

Era alto, delgado, portaba una barba larga y blanca, y se lo describía como una persona dulce, de buen corazón. Se cuenta que realizó muchos milagros, incluso después de muerto. También donaba dinero de manera discreta y anónima. Siguió evangelizando y viajando por distintos lugares, llevando las palabras de su religión por distintas regiones, incluso cuando era muy anciano. En sus viajes obsequiaba regalos a los niños para recordarles  que en Navidad recibimos el mejor de los regalos a través de Cristo: la esperanza de la Salvación Eterna.

Su leyenda fue mezclada con la del Padre Invierno, Jack Frost, una leyenda de origen nórdico. Se cuenta que Jack aparece para anunciar el fin del otoño, tiñendo todo de blanco y dejando escarcha tras sus pasos. Era amable, aunque podía llegar a ser feroz. Y era el encargado de poner los dedos de los pies y las narices de las personas coloradas. Se lo describe como un elfo anciano y barbudo, que camina descalzo.

San Nicolas de Nicola de Bari
Imagen actual

Las historias cambian un poco de región en región. Hay lugares en los que Santa Claus viaja en barco, otros en los que son trece, y todos vienen un día distinto. En Holanda se creía fervientemente en San Nicolás y cuando viajaron a New York llevaron su leyenda con ellos. Washington Irving, escritor de El Jinete sin Cabeza, fue quién en 1809 redactó algunas de las creencias de los holandeses que residían en Estados Unidos en su libro Historia de New York, y entre muchas historias estaba la de San Nicolás, aunque se lo describía como pequeño, ágil y gordito.

La historia fue tomando popularidad y la figura de San Nicolás fue recreada por distintos ilustradores, primero como un hombre alto y delgado, y luego como un hombre gordo y bonachón. Fue Cola-Cola quién terminó de popularizarlo, pero ni siquiera le dio los colores de su compañía, ya que las ilustraciones del obispo ya lo mostraban vestido de blanco y rojo.

Con el paso del tiempo se le agregaron los duendes, los renos, el taller en el Polo Norte, y en la región Alpina, los Krampus.

En algunos países también hay otros seres que entregan regalos: la bruja Befana, los Reyes Magos, e incluso, en una antigua tradición, una Cabra.

Pero San Nicolás no sólo representa a un hombre bueno que reparte regalos a todos los niños; es un símbolo de fe, de caridad, amor, imaginación e ilusión. Es un ser que representa la infancia, la bondad y No el consumismo (se pueden obsequiar muchas cosas no compradas). En otras palabras San Nicolás trae Magia a este mundo gris y le da un poco de color. Sólo es cuestión de Creer.

Papá Noel
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Revista OZ

Maximiliano Ezequiel Petazzi es colaborador de Revista OZ, estudiante de comunicación social y letras en la UNLZ, escritor de fantasía y ficción.

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