Duendes navideños, ayudantes de Santa Claus

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Algunos dicen que son duendes, otros que se trata de gnomos y muchos los llaman elfos. Pero la palabra “Elfo” es utilizada para describir casi todo tipo de ser mágico humanoide.

Se dice que aparecen en la Noche de Navidad, o durante los días cercanos a la fecha, cuando la estrella polar brilla más que nunca. Ya que ésta sería su lugar de origen. Podemos saber de su llegada mirando el cielo, cuando se producen las auroras boreales en la época navideña o con la caída de las estrellas fugaces.

Otros dicen, que viven en el Polo Norte, o donde sea que viva Santa Claus. Pero sin importar mucho su hogar, sabemos que trabajan en la creación y elaboración de distintos juguetes para los niños que se han portado bien. Pero no sólo se encargan de los juguetes, sino también de la preparación del trineo y del cuidado de los renos. Además son unos excelentes pasteleros; desde galletas de jengibre o con chispas de chocolate a panes rellenos de frutas secas, chocolate espumoso y caliente y hasta los clásicos bastones de caramelos.

La mayoría son ancianos, llevan viviendo casi tantos años como el mundo. Otros, pocos, son jóvenes. Visten de verde y rojo. Pero sobre todo de rojo. Usan pequeñas campanas en sus ropajes (generalmente en la punta de su gorro o en sus calcetines) que dan aviso de su llegada. Suelen ser traviesos y hace monerías para entretener y hacer reír a los niños. Y se cree que se encargan de informarle a Santa quien se porto mal o bien.

duendes arman arbolito de navidad
Duendes navideños
Sobre el origen de las historias de duendes navideños

Para empezar debemos entender que los duendes, elfos y gnomos son seres de la naturaleza. Espíritus guardianes en muchos casos. Son traviesos y vienen de un plano diferente al nuestro, aunque se los puede llegar a ver en nuestro mundo. Esto quiere decir que pueden estar viviendo dentro de un árbol o debajo de una roca pero a la vez provienen de otro mundo y viven y caminan por él. Es decir, es probable que vivan en una cueva a la vez que vienen de una estrella.

También hay que saber que la Navidad, si bien es una celebración Cristiana, está mezclada con muchas tradiciones paganas europeas. Desde el arbolito, al muérdago y a Santa Claus.

Sí, Santa Claus es, en parte, San Nicolás, un obispo que existió y que obsequiaba dinero a los pobres en forma de regalo anónimo. Era un hombre alto, delgado y de larga barba que vivía en Turquía. Procedía de una familia rica y fue encarcelado por ser Cristiano, aunque luego fue liberado. También se le atribuyen varios milagros, incluso después de muerto.

Santa Claus y los duendes
Santa Claus

Pero también tiene un origen pagano, Santa Claus es el padre invierno, Jack Frost. Un elfo anciano y de barba larga y blanca que cubría con escarcha el otoño con la llegada del invierno. Era bondadoso, pero podía ser un poco gruñón.

Con el pasar del tiempo Santa Claus adquirió la imagen que tiene hoy en día. Los colores no vienen de Coca-Cola, ya que en dibujos anteriores e incluso en imágenes de San Nicolás ya lo representaban con vestimentas rojas y blancas.

Irving Washington, representó a San Nicolás, como un enano, gordo y con agilidad de duende en uno de sus cuentos, inspirado en las tradiciones de los holandeses que llegaron a Estados Unidos.

Teniendo en cuenta el origen pagano de Santa Claus es fácil relacionarlo con los duendes. Si bien luego se agregarían talleres, renos y demás. Pero en folklore popular muchos duendes son trabajadores como los Leprechauns, y otros tantos que trabajan durante la noche y a escondidas.

Duendes navideños
Duendes navideños

En distintos pueblos germánicos se creía que los elfos procedían del cielo, que allí habitaban. En la mitología nórdica eran representados como seres divinos y con habilidades extrahumanas, como atravesar paredes, aparecer y desaparecer. El tamaño va variando según los distintos pueblos, así como su hábitat (subterráneo, los bosques, el cielo); pero son estas historias las que dan origen a los Duendes Navideños.

película de duendes navideños

Hoy en día se conoce más de estas leyendas gracias a las películas navideñas. En muchas de ellas podemos observar alegres duendecitos trabajando para Santa en sus agradables talleres en el Polo Norte.

Revista OZ

Maximiliano Ezequiel Petazzi es colaborador de Revista OZ, estudiante de comunicación social y letras en la UNLZ, escritor de fantasía y ficción.

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