La grieta que más duele: Se acentúan los niveles de desigualdad en Brasil

El estudio llamado “La distancia que nos une” elaborado por la ONG Oxfam Brasil, fue publicado el recién pasado septiembre y revela que el coloso del Sur alberga cifras alarmantes en sus niveles de pobreza y desigualdad, posicionándolo como uno de los países más desiguales del mundo y el tercero de la región según mediciones del PNUD (Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo).

Los números son escandalosos, por ejemplo los seis brasileros más ricos detentan la riqueza que equivale a lo que poseen los 100 millones de personas más pobres del Brasil. Asimismo, una persona de ingresos medios debería trabajar cuatro años para equiparar lo que gana el 1% más rico en un mes, y 19 años de trabajo para ganar lo que obtiene en un mes el 0.1% de los brasileros súper ricos.

Favela en Brasil by Flickr
Favela en Brasil by Flickr
¿Una década ganada?

Sin dudas en los últimos años especialmente durante los gobiernos de Lula da Silva (2003-2011) y luego Dilma Rouseff (2011-2016) se hicieron grandes esfuerzos por rescatar a millones de brasileros de la pobreza con la implementación de muchos programas sociales, el más exitoso quizá: “bolsa familia” (una especie AUH argentina); que redujo la pobreza de 9.3% a 4.7% beneficiando a unos 50 millones de personas de bajos ingresos.

“café com leite”

Fue un original término utilizado para denominar un rasgo esencial de la historia política brasilera. Desde sus primeros años como República (1888-1930) los apetitos comerciales y financieros de las elites agroexportadoras hicieron que éstas decidieran los rumbos económicos del país. La actividad económica de excelencia en San Pablo era la producción del café mientras que en Mina Gerais lo era el ganado vacuno y su producción de leche. El pacto del café con leche fue entonces un acuerdo intraelites que imponía y condicionaba un desarrollo económico concentrado en estas dos regiones.

Sin embargo, aún hoy el país muestra fuertes concentraciones de riqueza en pocas manos y una resistencia al desarrollo federal, con fuerte influencia de las elites industriales de San Pablo en la toma de decisiones políticas y económicas.

favela Brasil
Esquina das Avenidas Engenheiro Luis Carlos Berrini e Jornalista Roberto Marinho (antiga Água Espraiada), São Paulo by Flickr
Otras grietas…

El informe se ocupó de otras mediciones como las diferencias per cápita entre los salarios del  hombre y la mujer por el mismo trabajo, engrosándose la brecha cuando se compara el ingreso entre blancos y negros.

Se suma a su vez, la disparidad regional de la renta en donde los ingresos per cápita son superiores en el Sudeste, Centro Oeste y Sur del país, según datos del censo 2010. Quedando postergados los Estados del Norte y Nordeste, donde la renta per cápita llega a ser hasta tres veces menor a los anteriores.

Favela do Maruim by Fábio Pinheiro
Pasado por Futuro, no al revés

No podemos ignorar la coyuntura política y socioeconómica que atraviesa Brasil luego de la llegada “forzada” al gobierno de Michel Temer. Desde distintas organizaciones sociales advierten el recorte y achicamiento del Estado fundamentalmente en servicios públicos y programas sociales, significando un fuerte retroceso de espacios a medio conquistar.

Las posibles soluciones a corto plazo implican una reforma del sistema impositivo, que castiga al más pobre.  Advierte Oxfam que sólo con quitar la exención de impuestos a beneficios a los grandes inversores retornarían al sistema fiscal recaudatorio unos 60.000 mil millones de reales, es decir, dos veces el presupuesto federal para el Programa Bolsa Familia.

Desnaturalizar la desigualdad social es el primer paso de toda sociedad para exigir a nuestros gobiernos tales cambios.

Portada by Carre d´ artiste

Revista OZ

Fátima Funes es colaboradora de Revista OZ, Lic. en Relaciones Internacionales especializándose en Economía Social y Solidaria

 

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