Entrevista a María Marta Bunge: Mujeres, Agroecología y Soberanía alimentaria

María Marta Bunge parece ser una trabajadora incansable, contó alguna vez que tuvo que pagar derecho de piso y demostrar sus saberes en el ámbito profesional por ser mujer, y que perdió un trabajo en el sector privado al quedar embarazada. A pesar de muchas adversidades en la vida nunca dejó de perfeccionarse. Es Técnica en jardinería, Técnica en comunidades ecológicas, Especialista en planificación de paisaje, Especialista en Educación Popular en Contextos Desfavorables y Docente de la FAUBA.

Con ella charlamos tras la experiencia de capacitación sobre ¨Agroecología y Soberanía alimentaria¨ que brindó en Lobos, junto a profesionales, estudiantes e ingenieros que forma parte del proyecto AMBA llevado adelante por la FAUBA (Facultad de Agronomía de la UBA). Capacitación que fue organizada por el Movimiento Evita Lobos, que está llevando adelante producción agroecológica en sus polos productivos, y a la que concurrieron 160 vecinos de la comunidad y la zona.

Alumnos de la FAUBA, junto a Milagros Moya (Referente del Moviento Evita Lobos), el Ing. Eduardo Wright (Docente de la Cátedra de Soberanía Alimentaria y María Marta Bunge, durante la capacitación.
Mujeres, Agroecología y Soberanía alimentaria

María Marta Bunge contó sobre la experiencia en Lobos, -que surge de la conexión de uno de los alumnos de la FAUBA, el lobense Leandro Rodríguez, con la candidata a concejal y referente del Movimiento Evita Lobos, Milagros Moya-, ¨Es la primera vez que nosotros desde el programa, nos enfrentamos a tantas mujeres juntas capacitándose para garantizar la soberanía alimentaria y todo lo que eso implica, para construir otra forma. La verdad es que es muy enriquecedor, porque la mirada de la mujer es distinta, tiene la inclusión permanente de los hijos, de los otros que nos rodean, es mucho más intensa que trabajar con los varones, que no está excluido pero que están como más segmentados¨.

¨Yo me llevo el agradecimiento de haber participado con un enorme grupo de mujeres, construyendo otro modelo de país, garantizando la Seguridad Alimentaria pero construyendo además, la Soberanía Alimentaria, para que no tengamos nunca más chiquitos con hambre, ni gente con hambre, y podamos generar espacios de trabajo locales, soberanos, seguros y sustentables¨.

Polo Productivo Agroecológico del Movimiento Evita Lobos
SOBERANÍA ALIMENTARIA: UN PROYECTO SOCIOPOLÍTICO

Afirma Marta Bunge, ¨la soberanía alimentaria, es un proyecto sociopolítico, es una forma política de ver la vida, es entender que nunca algo que nos alimente, (el alimento sostiene la vida) puede ser una mercancía y tener un valor donde esté más fuerte lo económico que lo nutricional y lo afectivo, porque alimentarse no es sólo lo que comemos, sino cómo lo comemos, con quién lo comemos, y también con quién lo producimos y a quién se lo compramos. Entonces, trabajar para que se produzca la desconcentración de la alimentación en general y de la mayoría de nuestros derechos cómo mercancía, es una tarea enorme, y es una tarea que llevada por mujeres es imposible que no funcione¨.

Polo Productivo Agroecológico llevado adelante por el Movimiento Evita en el Barrio República de Lobos, Buenos Aires, Argentina
RRS: La mayoría de la producción de alimento tiene un gran derroche, además de no ser nutritiva, es derrochada, eso también es un paradigma que hay que modificar.

MMB: ¨El derroche es inadmisible pero sobre todo porque si uno lo mira como un producto de la tierra, porque en definitiva todo es un producto de la tierra, es un insumo primario, no hay derecho a que eso se deseche porque hay formas de producirlo y de consumirlo pero también hay que pensar en que hay una cadena de alimentación, y hay que considerar todo.

Es importante empezar a entender la producción de alimentos asociada al consumo, que uno de los grandes problemas que tenemos es que no sabemos quién produjo lo que vamos a comer, y ahí se cortó la cadena dónde uno no sabe, ni qué come, ni quién lo hizo, ni para qué lo hizo. Uno puede comer algo que estuvo hecho para animales. Entonces recuperar esos valores del alimento como alimento y no como un bien vendible, es fundamental para empezar a reconocernos como humanos y como comunidad¨.

RRS: La sobre explotación de los suelos se ve mucho en el agro negocio, vinculándolo con qué se produce y con qué fin, ¿de ahí surge la necesidad de apuntar también a otro tipo de producción y ampliar la variedad de producción, no?

MMB: ¨Es la explotación de los suelos y la explotación de las personas, la mayoría de los productores ganan muy poco dinero por su trabajo, la mayoría se lo llevan los intermediarios, y la explotación de los suelos es cierto, cuándo uno dice importamos no solo importamos el insumo sino que también exportamos nutrientes, el agua, exportamos un montón de cosas que no vuelven al suelo, que no vuelven a la tierra, exportamos un montón de montes para producir. Pareciera que en nuestro país los costos ambientales no los paga nadie y entonces por eso los productos son más baratos, porque en realidad nadie está pagando económicamente eso. Pero los que si los pagan son los que se quedan sin tierra, los que tienen que migrar a las ciudades, los que tienen que vivir indignamente esa inmigración. Hay un montón de costos sociales que eso tiene, que deben ser evaluados en el precio de los alimentos, y en la concentración de la tierra y de los mercados¨.

María Marta Bunge trabajando con un grupo de mujeres productoras, durante la capacitación en Lobos
RRS: ¿Generan esperanza los polos productivos, cómo ves que se va a dar la producción de los polos desarrollados en Lobos?

MMB: ¨Me parece que las mujeres, puedan recuperar el valor protagonista de un proyecto y encontrar que es capaz de producir su alimento, que es capaz de producir relaciones, vínculos, que es capaz de articular, y que es capaz de exigirle al Estado los que son sus derechos, es un enorme valor que queda impuesto y que es difícil perderlo. Yo creo que estamos en un momento en que hemos perdido mucho de eso. Este tipo de proyectos ponen sobre la mesa que tenemos un montón de derechos y un montón de obligaciones también, pero que tenemos el derecho básico, entre otros, a la alimentación, y que podemos producirlo y que podemos tener una alimentación que sea segura, nutritiva y saludable para todos nosotros¨.

La llegada de la universidad al territorio es muy importante

Como se pudo ver en esta oportunidad, el trabajo conjunto entre organizaciones sociales, estudiantes, ingenieros y productores, compartiendo saberes con todos los actores sociales que se acercaron a la capacitación, son parte necesaria para garantizar alimento sano, sin agroquímicos, y profundizar la apuesta a esta manera de producción, que busca la soberanía alimentaria.

Revista OZ

Romina R Silva es directora de Revista Oz, poeta, escritora, Lic. Comunicación Social UNLP. Conduce programa Zoom a la tierra, por FM 89.3. Coordina Talleres de Escritura Creativa. Es organizadora del Festival de Poesía en Lobos siendo parte del FIP.

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