La pasión no se vende

El 17 de julio se volvió a reunir la Coordinadora de Hinchas para ponerle un freno al proyecto de cambiar Clubes por Sociedades Anónimas Deportivas (SAD)

Rivales, no enemigos

En un contexto de cambios en el fútbol argentino, con una huelga de futbolistas que paralizó por semanas la actividad, el Chiqui Tapia como flamante Presidente de la AFA, la Superliga por comenzar y el polémico final del Fútbol para Todos (FPT), este grupo de hinchas se reunió nuevamente. La Coordinadora se había juntado por primera vez en noviembre del 2016 en el mítico Hotel Bauen (recuperado por sus trabajadores) para impedir el avance de las SAD sobre los clubes argentinos. Surgió como un espacio para provocar además un necesario cambio cultural para terminar con la violencia, viendo al hincha de otro equipo como un rival y no como un enemigo. Esta idea revolucionaria mezcla a hinchas de Boca, River, Argentinos, Atlanta, Talleres e Instituto de Córdoba -entre muchos otros clubes-.

En esta oportunidad los hinchas se dividieron en Comisiones de trabajo para tratar los temas que los representan:

  • Participación política en los clubes (para formar dirigentes capaces de disputar el liderazgo y desempeñar cargos de conducción de forma idónea)
  • Hinchas o clientes (para defender a los clubes como Asociaciones Civiles sin Fines de Lucro pertenecientes a sus socios y no SAD pertenecientes a empresarios)
  • Demandas y derechos de los hinchas (para frenar operativos de violencia disfrazados de operativos de seguridad, que descargan feroces represiones – generalmente pasan desapercibidas- en los accesos a los estadios)
  • Función social de los clubes (para destacar el fundamental rol que siempre tuvieron los clubes en nuestro país, promoviendo la inserción a través del derecho al deporte, más allá de la rentabilidad).
  • Clubes y género (para terminar -por ejemplo- con la irracionalidad de que el “Sector Damas” aún persista en varias plateas de nuestro fútbol).
Macri apoya las SAD (Sociedades Anónimas Deportivas)

El Presidente Mauricio Macri declaró hace días: “Soy de los que creen que hay que convivir, que deberían desde la AFA permitir que los clubes que crean que es mejor convertirse a SA lo puedan decidir. Si un club te pide que quiere transformarse en SAD, ¿por qué no lo vas a dejar? Me parece poco democrático no permitir que los sistemas convivan, creo que sería bueno para el fútbol”. Lo curioso es que venía hablando de corrupción en los clubes y de erradicar a las barrabravas, intentando que el sentido común emparente a las SAD con la posible solución a cualquiera de esos problemas.

Por eso es que los participantes del encuentro denunciaron que el proyecto de Ley recientemente tratado en la Legislatura Porteña para poner asientos en el 75% de las tribunas populares es parte de una avanzada para que se impongan los gerenciamientos de los clubes: al reducir la capacidad de los estadios se achican las ganancias de los equipos (especialmente de los más “chicos”) y, si a esto sumamos el nuevo reparto de dinero inequitativo de la Superliga, muchas instituciones terminarán ahogadas económicamente, quedando como presas fáciles para el ingreso de capitales especulativos. Por eso la Coordinadora destaca que es fundamental resistir esta avanzada de terminar con las populares como punta de lanza del ingreso de las SAD.

Las siglas de Sociedad Anónima Deportiva forman en inglés la palabra sad: que significa triste. Cualquier hincha del fútbol sabe que la popular es en nuestro país sinónimo de alegría, una expresión genuina de pasión en la que conviven personas de todas las edades, religiones y sectores sociales. Es la que hace que miles de turistas vengan a conocer nuestra idiosincrasia futbolera única en el mundo. Si se permiten las SAD, las entradas se encarecerán aún más, como lo prueba el caso chileno, dejando a los sectores populares definitivamente afuera de los estadios (después de los aumentos totales de 108% que se dieron en nuestras canchas entre enero del 2016 y abril del 2017).

Deporte es inclusión

Además de recordar la catastrófica experiencia del Racing gerenciado por Blanquiceleste S.A. (conducido por Fernando Marín, amigo del Presidente que se encargó de terminar con el FPT y sustituirlo por la televisación codificada), los hinchas organizados recalcaron que los clubes en nuestro país cumplen un ineludible rol social (para, por ejemplo, sacar a los chicos de la calle por medio del deporte). Si pasaran a ser SAD, señalaron, todo deporte amateur no rentable sería cerrado por los accionistas.

Por eso es que la Coordinadora de Hinchas se fortalece en sus propias diferencias futboleras y pone el cuerpo para perseguir un objetivo en común: proteger a los Clubes argentinos. La última palabra la tienen los socios…son los hinchas los que darán batalla.

Revista OZ

Matías Costantini Rose es colaborador de Revista OZ. Sociólogo (UBA). Realizó el Programa de actualización en Periodismo Deportivo (UBA). Escribe en su propio sitio Conciencia y Gambetas.

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