Rusia 2018: se completó la primera fecha de grupos

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Que el fútbol se ha emparejado y ya no hay rivales fáciles, es una de esas frases que a fuerza de repetirse y repetirse, termina pareciendo más un slogan, que una realidad contrastable.

Sin embargo, el comienzo de este Mundial de Fútbol, demuestra que está bien lejos de ser una idea vacía y carente de sustancia. De los 8 cabezas de serie, tan solo 3 –Rusia, que es cabeza de serie por ser la selección anfitriona, no por su calidad futbolística- Francia y Bélgica, debutaron con triunfo en sus respectivos partidos. Y solo los dueños de casa y los expertos en waffles se impusieron con comodidad, frente a Arabia Saudita (tal vez la selección más débil de las 32) y Panamá, que además de ser una de las dos o tres más flojas, era debutante absoluta en fases finales de mundiales. Francia, por su parte, logró sacar adelante un partido que se le complicó más de la cuenta contra una Australia, que en los papeles, parecía menos que anteriores selecciones aussies.

Festejo del equipo ruso

El resto de los cabezas de serie, o bien empataron, o comenzaron su andadura con derrota. Sorprenden especialmente la derrota de Alemania, vigente campeona, contra México; no porque el mexicano sea un mal equipo, de hecho es una de las selecciones de “segundo orden” o jerarquía a nivel mundial, que reúne más talento y experiencia en estas citas… si no porque históricamente la ha costado ganarle a las grandes potencias europeas y sudamericanas. Y por otro lado los empates de Argentina, contra Islandia (la otra debutante absoluta en este mundial) y de Brasil contra la siempre trabajosa y ordenada Suiza. En el caso argentino, no tuvieron ni la creatividad, ni la potencia ofensiva para superar el planteamiento ultra-defensivo de los nórdicos, que encajonó a la albiceleste, que volvió a sufrir de la reconocida Messi-dependencia. Encima, tampoco tuvo suerte, porque el propio Messi erró un penal a favor cuando el partido ya estaba 1 a 1. Por el lado de Brasil, arrancaron el partido como para llevarse puesta a Suiza, y parecieron conformarse con el primer gol. Luego del sorpresivo empate helvético, se sacudieron el letargo, pero ya no fue suficiente para quebrar el orden y disciplinado trabajo defensivo de una selección que, al igual que México, es de las más parejas entre las de “segundo orden”.

Festejo de los mexicanos

Respecto a Islandia, y más allá del dato (a esta altura sabido de memoria) de ser la nación más pequeña en cantidad de habitantes de participar en una Copa del Mundo, y la simpatía que esto indudablemente genera, tampoco se trata de unos improvisados que llegaron de casualidad. Este auspicioso debut está sostenido en una excelente Euro 2016, en la que no sólo pasaron la fase de grupos, sino que se metieron entre los 8 mejores del torneo, después de eliminar a Inglaterra en octavos de final.

La derrota de Polonia a manos de Senegal también resulta sorpresiva, aunque menos que la de México, en un grupo que se intuía relativamente más parejo, e incluye a Colombia y Japón. Y el empate de Portugal ante España era una resultado esperable, sobre todo porque España no fue cabeza de serie por el incomprensible sistema de puntajes de la FIFA. Lo impresionante fueron los 3 goles de Cristiano Ronaldo, en un partido en el que los españoles demostraron su habitual manejo y dominio del balón.

Cristiano Ronaldo
Cristiano Ronaldo

Esta primera fecha ha sido dura para las selecciones latinoamericanas, y las sudamericanas en particular: además de los empates de Argentina y Brasil, se suman las derrotas de Perú ante Dinamarca, en un partido que los peruanos –de vuelta en un Mundial después de 36 años- merecieron mejor suerte y en el que desaprovecharon un penal, y la sorpresiva derrota de Colombia a manos de Japón, a priori el rival más débil del Grupo H, en un partido que se complicó desde el inicio mismo con el penal y expulsión de Carlos Sánchez.

Sólo Uruguay debutó con victoria, en un partido trabado y complicado contra Egipto (que jugó sin su estrella, Mohamed Salah), resuelto por un cabezazo providencial del zaguero José María Giménez en el minuto 88’. Con este resultado, La Celeste quebró una racha negativa, ya que desde México 70’ no arrancaba un Mundial ganando el primer partido.

A estos resultados debemos agregar la derrota de Costa Rica frente a Serbia, en el mismo grupo de Brasil, y la ya mencionada derrota panameña, y tenemos un saldo netamente negativo para Latinoamérica en este inicio mundialista.

De cara a la tanda de partidos de la segunda fecha, si Uruguay le gana a Arabia Saudita se estaría asegurando (vista la reciente victoria de Rusia sobre Egipto) la clasificación a octavos, mientras que Argentina deberá mostrar mejoras contra Croacia, una selección repleta de talentos –a veces díscolos, siempre discontinuos- que supone una mayor amenaza por calidad de juego, pero que, por otro lado, se va a abrir más que los islandeses. Brasil se enfrentará a Costa Rica, en un partido que ambos llegan obligados a ganar; Perú a Francia, debiendo al menos conseguir un empate para mantener chances de seguir avanzando; México prácticamente se aseguraría su lugar en la siguiente ronda con un triunfo frente a Corea del Sur, que perdió su partido contra Suecia; Panamá deberá mejorar mucho para, al menos, conseguir un empate frente a Inglaterra; y en cruce de perdedores, Colombia tendrá que ganarle a Polonia, para luego definir el pase a octavos contra Senegal.

Por la Patria Grande que soñaron hace doscientos años Artigas, Bolívar, San Martín, Sucre, y demás; esperemos que los resultados comiencen a enderezarse para las selecciones latinoamericanas.

Revista OZ

Rodrigo Tisnés es colaborador de Revista OZ, nació en Rocha, Uruguay, escritor, periodista, estudió ciencias políticas, coordina un taller literario en el Centro Cultural Ricardo Rojas, de la UBA.

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