Lo and Behold: Los ensueños del mundo conectado

El año 1969 resultó de gran importancia para la humanidad: el hombre llegó a la luna, en un cuarto de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) se sentaron las bases para Internet y Werner Herzog filmó a color por primera vez en el cortometraje  recautions against fanatics. Cuarenta y siete años después, Herzog se encuentra en la misma habitación de la UCLA donde nació la red de redes y se postula para viajar a Marte en el documental Lo and Behold: The reveries of the connected world.

Herzog nos describe el punto de arranque de una forma detallada y precisa. A través  de los comentarios del Profesor Leonard Kleinrock, reconstruye el momento en que se  vio el primer mensaje a través de una red llamada ARPANET que luego derivó en  internet. Esa primera comunicación marca nuestras formas de relación social, cultural y  económica actuales. De esta manera, la explicación de la técnica en sí no sólo es anecdótica sino ontológica, de nuestro ser en el mundo. Desde esa habitación inicia la película que recorre, a través de entrevistas separadas en 10 episodios, los diferentes aspectos en los cuales tecnología y sociedad están imbricadas.

Con una estructura convencional y a partir de la narración de los personajes, el  documental asienta y despliega un escenario para que el director plantee interrogantes sobre los temas más diversos. Desde la adicción a Internet y el rechazo a las ondas electromagnéticas al acoso virtual, la seguridad informática o equipos de fútbol conformados por robots; todo es campo a ser indagado. A su vez, la preocupación por  el futuro es central, no sólo en su variante apocalíptica sino también en las formas de organización social que deberá adoptar la especie humana para sobrevivir.

Desde un relato como el de la técnica, que aparenta ser certero, distante y frío, se  filtra lo humano en cada intersticio de hardware habitándolo y dotándolo de sentido. Dan cuenta de ello el impactante testimonio de la familia Catsouras. Los límites de la moral, lo patológico o sociológico se reconfiguran permanentemente y cada uno de nosotros (a través de dispositivos tecnológicos) somos artífices activos de ello. También paradigmático es la historia que cuenta Kevin Mitnick de cómo logró vulnerar la seguridad de una gran empresa a través de llamadas telefónicas.

El director busca entre las rendijas de lo real y aparente para desnaturalizar nuestras acciones, pensamientos e incluso emociones. Lo tecnológico no es dado ni mucho menos inerte. Así, desde un punto de origen definido viajamos hasta la incertidumbre e inseguridad de hoy día. Herzog reflexiona e interroga sobre nuestros comportamientos que se actualizan y programan a cada minuto (siendo imprevisibles y dinámicos), interpelándonos sobre nuestro devenir en el mundo. Alexandre Astruc escribió hace más de sesenta años que la expresión del pensamiento es el problema fundamental del cine. Herzog plasma en la pantalla los cruces y paradojas del futuro que ya llegó.

 FICHA TÉCNICA:
  • Lo and Behold: Reveries of the Connected World (Estados Unidos/2016).
  • Guión y dirección: Werner Herzog.
  • Entrevistados: Joydeep Biswas, Shawn Carpenter, Hilarie Cash, Christina Catsouras, Christos Catsouras, Danielle Catsouras, Kira Catsouras, Leslie Catsouras, Sam Curry, Danny Hillis, Marcel Just, Robert Kahn, Leonard Kleinrock, Laurence M. Krauss, Felix Jay Lockman, Tom Mitchell, Kevin Mitnick, Elon Musk, Theodor Holm Nelson, Raj Rajkumar, Diane Schou, Sebastian Thrun, Adrien Treuille, J. Michael Vandeweghe, Lucianne Walkowicz, Jennifer Wood y Jonathan L. Zittrain.
  • Fotografía: Peter Zeitlinger. Música: Colin Stevens.
  • Edición: Marco Capalbo.
  • Clasificación: Apta para todo público.

Revista OZ

Mariano Germán Oliver colaboró con Revista Oz. Cursó Antropología en la UBA, realizó cursos sobre guión y dirección cinematográfica.

 

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