Entrevista a Manuel Abramovich, director de la película ¨Solar¨

En 1991 Flavio Cabobianco escribió y publicó el libro ¨Vengo del sol¨, donde con sólo diez años filosofaba sobre Dios y los distintos Universos. Rápidamente se convirtió en un fenómeno New Age. 20 años después, decide reeditar su libro y filmar un documental sobre la historia de su familia. Al comenzar el rodaje, Flavio se muestra disconforme con las ideas del director Manuel Abramovich. Los constantes cuestionamientos de Flavio plantean un cambio de rumbo: una disputa de poder entre el cineasta y el protagonista. 

Manuel Abramovich nos cuenta todo sobre la película ¨Solar¨.

Entrevista a Manuel Abramovich director de la película ¨Solar¨

Fue una película frustrada, no fue como la habías planeado en un comienzo

Manuel Abramovich: Si es una película que empezó con una idea y termino saliendo algo muy diferente a la idea original.

¿Cómo conociste a Flavio, cómo surgió hacer el documental?

Manuel Abramovich:  A mi siempre me interesaron las familias, y la relación de los hijos con los padres, ya que es un terreno que genera muchísimas preguntas, para investigar y para pesar algunas cosas. Cuando conocí la historia del libro ¨Vengo del sol¨, me dio mucha curiosidad saber cómo sería Flavio de adulto y cómo ésta historia de este boom mediático que vivió de niño había afectado su desarrollo como adulto y la historia de su familia.

¿Qué pensaste de esta familia tan particular, y qué encontraste?

Manuel Abramovich: Mi punto de partida, no era tanto el libro porque ya es un objeto fuerte y es una obra de arte, es un libro que se sostiene por sí mismo, así que no me interesaba hacer una película del libro o sobre el pasado, sino que me interesaba más una película sobre el presente. Me preguntaba constantemente cómo sería ese niño ahora de adulto y cómo ese libro había marcado a la familia. A la familia la contacté por medio de Marcos (hermano de Flavio) al que sí conocía. Pensé en dos obras de arte que dialogan en el tiempo, quería que la película le conteste al libro.

En este entramado entre el libro y el documental que filmaron, surgieron algunos cuestionamientos hacia la madre que fue quien escribió los diálogos con sus hijos…¿cómo interpretaste este debate?

Manuel Abramovich: Algo que me interesaba mucho, que vos lo decís, es que entre la familia había diferentes posturas sobre el libro, el hermano Marcos, -que es historiador y un académico brillante-, cuestionaba a la mamá y el origen del libro porque le decía ¨nosotros no eramos niños que veníamos del sol, simplemente eramos niños muy capaces y repetíamos las cosas que ustedes decían, ya que ustedes como padres estaban en un medio espiritual o new age¨; y la madre decía todo lo contrario ¨nosotros lo que hicimos es darle ese espacio a ustedes porque eran niños diferentes, con una sensibilidad especial, y lo que quisimos es darles espacio a través de este libro para que se expresen, y poder comunicar todas esas cosas que sabían de otras vidas¨. Me interesaba más allá de que cada uno puede tener su opinión dentro de la familia que había como dos posturas muy desencontradas, un poco como el huevo y la gallina. El tema del libro era un tema que estaba trabado, no se podía hablar tanto, y cada vez que se ponían hablar se armaban discusiones larguísimas y me parecía que había algo que no estaba del todo resuelto en esta familia, ese fue mi acercamiento.

Flavio capobianco
Flavio Cabobianco cuando era un niño

¿Sentís que encontraste una respuesta a esa primera pregunta de cómo era ese niño convertido en adulto, sigue siendo un niño especial o no?

Manuel Abramovich: En cuanto a la discusión de ellos con sus padres, de si eran niños especiales o si estaban influenciados por sus padres lo que descubrí es que no hay una respuesta, es un poco como una creencia, entendí que no hay una respuesta final, cada uno va a tener su versión de la historia familiar.

¿Cómo fue el proceso de aceptar que  Flavio quiera dirigir la película, y que tenga otro punto de vista de lo que tenía que ser el documental?

Manuel Abramovich: Para mi fue un aprendizaje muy grande hacer esta película, primero porque desde un lugar un poco inocente creía que podía contactar la familia, acercarme a ellos, filmar y volverme como una especie de testigo invisible y que ellos se olvidaran de la cámara, y lo que Flavio me planteaba era que mi presencia ya modificaba sus comportamientos, sus discusiones, y eso era algo muy interesante que un primer momento me costaba entender, que el observador que en este caso era yo, modifica lo observado. Entonces justamente por eso Flavio me dijo hagamos la película pero yo tengo que poner algunas reglas, si vos queres avanzar en este proyecto, tenes que mostrar el artificio que es hacer cine, (mi presencia, la presencia del equipo). En definitiva hacer una película es pura ficción más allá de que esto sea un documental y ellos no sean actores, sino que cuenten sus historias, cualquier película implica una construcción de un punto de vista.

El detrás de escenas, y los conflictos que se iban dando… ¿Qué aprendiste de Flavio?

Manuel Abramovich: Gracias a Flavio lo que aprendí es que al hacer documentales hay que ser flexible a los cambios que van apareciendo y a lo inesperado que siempre es lo más rico, obviamente que es más fácil que uno escriba un guión, contrate actores, pague, y que todos hagan exactamente lo que uno quiere pero ahí me parece que no va a haber ninguna sorpresa.En cambio en este terreno de acción cuando uno está trabajando con personas que no son actores y que están exponiendo parte de su vida, entonces la película la estamos haciendo juntos, y tiene que haber una negociación donde ellos aceptan, y por ahí hay cosas que me dicen no, esto no quiero hacerlo, esa negociación es muy rica porque ahí siento que el cine está vivo porque yo como realizador tengo que estar pendiente a los cambios que van apareciendo, a las mutaciones de la película, a los cambios de rumbo.

Flavio Cabobianco
Flavio Cabobianco durante la filmación de ¨Solar¨

¿En algún momento sentiste que la película no iba a poder ser?

Manuel Abramovich: Sí me costó mucho, el rodaje duró tres años, y durante bastante tiempo me preguntaba todos los días qué estoy haciendo, esta película no la voy a terminar nunca, no tiene sentido. Y hubo un día en que Flavio me llamó y me dijo Manuel creo que entendí la clave para terminar este proyecto y es que vos te pongas en mi lugar y empieces a entender mi punto de vista, ¨la clave es que yo sea un poco más Manuel, y vos seas un poco más Flavio¨, y ahí hubo un click que hicimos los dos y pudimos ser cómplices y terminar el proyecto juntos. Teníamos 200 horas. El montaje fue como el guión de la película, encontrarle un sentido a todo ese material.

¿Qué te sorprendió de Flavio particularmente de ese niño especial que sigue haciendo cosas especiales?

Manuel Abramovich: Flavio es un ser increíble, yo lo quiero mucho, me sorprende, tienen una capacidad impresionante de hacer zoom out, tiene una capacidad de entender las situaciones, cambiar el punto de vista y entender el problema. Es una persona que ya de entrada está analizando todo desde varios ángulos, varias perspectivas y eso es increíble porque es como si estuviera viendo el mundo desde otro lado. Es alguien muy sensible, es inteligente, contagia esas ganas de hacer cosas. Siempre aporta su punto de vista diferente.

Flavio Cabobianco
Flavio Cabobianco

¿Qué sensaciones te quedan de esa lucha de poder?

Manuel Abramovich: Esa lucha de poder que tuvimos entre protagonista y director tuvo momentos increíbles y otros que no eran muy buenos, pero ahora con la película terminada, veo a la distancia y estoy agradecida de Flavio por haberme permitido entender y pararme desde otro lugar en el momento en qué empiezo un proyecto. Inicié otra película y estoy muy consciente de cómo me paro, y de que esa persona que estoy filmando está totalmente pendiente y consciente de mi cámara, y eso de alguna manera lo va a modificar.

En un momento Flavio te involucra, te volviste de director a protagonista

Manuel Abramovich: Sí un poco dos películas cruzadas, por un lado la película de Flavio y su familia, el conflicto familiar, y por otro lado está la película sobre la película, la historia del rodaje un poco caótico y conflictivo.

En un momento, nos empezamos a dar cuenta que estaba empezando a pasar con la película lo mismo que había empezado a pasar con el libro 20 años antes que se cuestionaban algunos derechos de autor, por ejemplo, quién es el director de la película, ¿es Manuel que figura como director, o también es Flavio que filma y está exponiendo su vida?. En el libro pasa lo mismo, es lo que dice el hermano Marcos, ¿el autor es Flavio o toda la familia que colaboró haciendo esa obra de arte?

Ese pasó a ser un tema de la película quién es el autor, en una película documental en la que participan muchísimas personas y después hay un nombre en el poster de la película, pero lo interesante es pensar en esta colaboración, en esta co-autoría que a veces no queda explícita en el trabajo final.

Manuel Abramovich en Solar

¿Qué sentiste cuándo tirabas las tres monedas y te iba a responder las preguntas?

Flavio sabe mucho del I Chin, y estuvo bueno preguntarle cómo terminar la película porque la verdad pensaba que era una película qué podía durar 10 años más, o terminarla en cualquier momento. No iba a tener un final cerrado, por eso me pareció bueno hacerle una pregunta a I chin sobre como cerrar este documental.

Revista OZ

Romina R Silva es directora de Revista Oz, poeta, escritora, Lic. Comunicación Social UNLP. Conduce programa ¨Subite¨ en FM Nacional 95.5, coordina talleres de escritura creativa. es organizadora del Festival de Poesía en Lobos siendo parte del FIP.

 

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