Crítica de Star Wars capítulo VIII Los últimos Jedi

Si el lanzamiento del capítulo VII de la saga cósmica de Star Wars, fue un soplo de aire fresco que revitalizó una franquicia que había dado muestras de agotamiento con la trilogía anterior, aquella precuela que narraba la historia de la conversión del joven Anakin Skywalker en el terrible y trágico Darth Vader (aunque la tercera entrega, La venganza de los Sith es una de las mejores de toda la saga, en opinión de quien escribe); esta nueva entrega, subtitulada Los últimos Jedi confirma todo lo bueno experimentado en la anterior.

Por su carácter fundante de una nueva mitología en el universo Star Wars, la primera película había sido comparada con Una nueva esperanza, la primera de todas, y la cuarta en el orden cronológico de la historia.

Star Wars capítulo VII
Star Wars capítulo VII
REVELACIONES EN LA TRAMA DEL CAPÍTULO VIII

Siguiendo la misma lógica, esta segunda entrega debía ser una suerte de El Imperio Contrataca, aun considerada por muchos como la mejor de las 7 entregas. Este capítulo VIII cumple bastante esa premisa: desde la coyuntura político/militar, en que la primera orden tiene acorralada a una resistencia cada vez más acosada y menguada; hasta por la relación mentor/aprendiz en un planeta lejano, casi deshabitado, colmado de la Fuerza, y olvidado por el resto del mundo; pasando por ciertas traiciones y revelaciones que se dan a lo largo de la película.

Pero sería muy reduccionista igualar o asimilar sin más ambas entregas por ser las del medio. Esta entrega tiene, también, puntos de encuentro con El regreso del Jedi, pero con una vuelta de tuerca, que deja abiertas al menos dos posibilidades de cara al futuro capítulo IX.

LA ACCIÓN EN EL ESPACIO NO DEFRAUDA

La tensión dramática de los 150 minutos de la película, están bien dosificados con dosis de humor, especialmente en lo que hace a la relación entre la joven e impulsiva Rey, y un Luke Skywaker, que es a la vez un poco Yoda y un poco el Obi Wan Kenobi interpretado por Alec Guiness, y también tiene algo del Pei Mei de Kill Bill. Los Porgs, entrañables criaturas que conocemos en esta entrega, y resuelven anidar en el Halcón Milenario, también aportan dosis de humor, así como las criaturas sin nombre que se dedican a mantener los viejos templos Jedi.

El punto más sólido de toda la historia, más allá de las escenas de acción espaciales, es el triángulo conformado por Luke-Rey-KyloRen; pero quien se roba la película, con apenas 5 minutos (o menos) en pantalla, es el Maestro Yoda, que demuestra que aun siendo un “fantasma” de la Fuerza, sigue canalizándola de manera magistral, y aunque mantiene su sabiduría y personalidad juguetona, ahora da la impresión de ser un poco más umbrío. Por supuesto que también tiene sus puntos flojos. Pero a los amantes de StarWars, no les importarán estos detalles. Aunque hubiese sido interesante contar con más información sobre el personaje de Snoke, el Palpatine/Emperador de esta nueva entrega.

Star Wars Episode 8: The Last Jedi
Star Wars Episode 8: The Last Jedi

Mark Hamill hace de taquito a Luke, y parece divertirse toda la película retomando el rol que fue su cielo y su infierno actoral, al igual que Benicio del Toro en su papel de contrabandista y hacker. Ver cada aparición de Carrie Fisher por última vez en su papel de Leia, genera un halo de nostalgia, casi se diría que de fin de cursos. Al tiempo que vemos nacer nuevos personajes legendarios, comenzamos a ver el final del camino de los originales, ya sea por su muerte en pantalla (Han Solo) o en la vida real (Fisher).

Como de costumbre, los rubros técnicos son de excelente nivel, y juegan a favor del desarrollo de la trama.

Revista OZ

Rodrigo Tisnés es colaborador de Revista OZ, nació en Rocha, Uruguay, escritor, periodista, estudió ciencias políticas, coordina un taller literario en el Centro Cultural Ricardo Rojas, de la UBA.

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