Crítica de la película “Conjuros del más allá” (The Void)

“Conjuros del más allá”, uno de los estrenos de la semana,  recuerda con su título a las viejas (y buenas) épocas del cine de terror de los ’80, trata sobre un policía que traslada a un hombre herido a un pequeño hospital, aislado de todo. Ya dentro del centro asistencial vemos los personajes clásicos, como una embarazada, la enfermera que se hace la graciosa, pacientes y médicos. Con un ritmo de guion correcto, los doctores y pacientes se ven amenazados por unos encapuchados que rodean el hospital, y por una criatura horrenda que crece dentro del establecimiento. Entonces los de adentro deberán unir fuerzas para vencer o por lo menos hacerle frente al peligro inminente y aterrador. Pero durante el trayecto de la película nos adentraremos en una oscuridad muy profunda que ayudará a comprender todo o casi todo. 

Actuaciones regulares y sangre a borbotones

Las actuaciones son regulares (Ellen Wong, Kathleen Munroe, Aaron Poole, Kenneth Welsh, nada destacable y hasta algunas líneas de diálogo quizá sean “sonsas”, pero nada que te haga levantar del cine. El film está escrito y dirigido por dos nombres destacados en lo que tiene que ver con el aspecto visual y artístico. Hablo de Jeremy Gillespie (“Suicide Squad”, “Pacific Rim”, ente otros) y Steven Kostanski que también trabajó en el maquillaje de“Suicide Squad”, además de en “La Cumbre Escarlata” de Guille del Toro y la serie “Hannibal”)
Hago referencia a estos dos sujetos debido a los buenos momentos “Gore” donde hay una violencia visual extrema. Pieles desgarrándose, sangre a borbotones. Además de unas ambientaciones aterradoras o abismales que hacen recordar a los cuentos escritos por H. P. Lovecraft.
Es una locura sobrenatural enroscada y divertida. Si te gusta John Carpenter o Stuart Gordon, probablemente te guste esta.

DURACIÓN: 1 hora 30 minutos

Revista OZ

Federico Bazán es colaborador en Revista OZ. Estudia la Lic. en Artes Audiovisuales y la Lic. en Artes de la escritura en la UNA. Además, escribe para su blog Mente y Corazón.

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