Opinión: Discépolo el poeta del tango

Enrique Santos Discépolo (1901-1951). Letrista, actor, director cinematográfico, compositor, poeta ligado a la esencia de la poesía, o bien la filosofía y el pensamiento,  aquello que la poesía tiene de premonitorio.

Se podría asegurar que toda su producción artística está articulada por estilo común, un cierto aire o espíritu discepoliano que la gente reconoce inmediatamente.

La singularidad de Discépolo sigue inquietando, tanto dentro como fuera del universo del tango. Cultivó el grotesco, el drama, la ironía, el desencuentro, el amor, el desamor y  las múltiples variantes que un poeta de su volumen puede desarrollar. Discépolo abandonó gran parte de la influencia modernista que tuvieron otros poetas letristas de Rubén Darío.

Es en su condición de letrista popular, donde “Discepolín” es definitivamente innovador, revolucionario y perdurable. En “El Libro del Tango”, el poeta Horacio Ferrer hace constar que al irrumpir Enrique Santos Discépolo, ya había arraigadas corrientes dominantes, marcadas por Contursi, ¨Bandoneón Arrabalero¨, Celedonio Esteban Flores “Mala entraña”, y José González Castillo “Organito de la tarde”. Pero con “Discepolín” comenzó a escucharse una voz nueva.

Entre sus títulos más destacados, pueden citarse “Qué vachaché“, “Victoria” “Yira yira“, “Uno“, “Cafetín de Buenos Aires“, “Chorra“, “Justo el 31“, “Cambalache” , “Esta noche me emborracho”, “Carillón de la Merced” y “Alma de bandoneón“.

Independiente de toda biografía estaba ese hijo singular de la música y el poema, donde el fracaso, el desamor se conjugaran en casi todos sus tangos; de la traición, la burla o la desdicha, construyó versos donde la ironía, el humor, o lo satírico,  constituyen un  modo de expresión: dolor de existir que habita en el ser humano.

Ningún otro autor llegaría tan lejos. Es un estruendo de voz,  la voz Discépolo, lo dice en su poética.  Hay algo atemporal en las letras y en la poesía del tango que permanecen en la memoria del pueblo, las letras más importantes, muestra  formas poéticas incorporadas al habla popular.

Adquiere dimensión la obra de Discépolo, era un exponente del poeta con un profundo conocimiento del lenguaje, la palabra escrita, bien escrita, el juego de imágenes y una estética en la configuración de las mismas. En su obra expresa el escepticismo que la caracterizó , tal  cual sugiere en su ensayo el escritor Eugenio Mandrini que título “ La Desesperación y Dios “(año 2005).

Discépolo
Así se define

¨Tuve una infancia dura. Nunca pude decir aquello de Cachurra montó la burra, no hallé ninguna atracción en jugar a las bolitas o cualquiera de los otros juegos infantiles. Vivía aislado y taciturno. Por desgracia no era sin motivo, a los cinco años quedé huérfano de padre y antes de cumplir los nueve perdí también a mi madre, entonces mi timidez se volvió miedo y mi tristeza desventura. Recuerdo que entre los útiles del colegio tenía un pequeño globo terráqueo. Lo cubrí con un paño negro y no volví a destaparlo. Me parecía que el mundo debía quedar así para siempre, vestido de luto¨.

Revista OZ

Norberto Barleand es colaborador de Revista OZ, escritor y poeta, conduce el programa ¨Silbando Bajito¨ que se emite por FM Tango- 92.7, La 2 x 4, Radio de la Ciudad, los días domingo de 15 a 16 hs. Coordinador de eventos de literatura y tango. Miembro de diversas organizaciones que trabajan para difundir poesía.

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