Literatura Siglo XXI: De la música a la poesía de Cristian Avecillas

DE LA MÚSICA A LA POESÍA

El poema es lo exacto que se opone a la vida imprecisa

Rainer Maria Rilke

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Que no importe la verdad o la mentira,

Solamente el resplandor de las palabras.

Que sea rítmica la cosa pronunciada

Como el irse en el amor de una mujer.

Que sea nítida la voz en las edades

Como el hueso que resuelve una penumbra.

Y que al ver la boca oscura sea más la oscuridad en la mirada

Y que al ver la boca clara sea más la claridad en nuestra boca.

Porque el hombre existe para que las cosas aparezcan

Y el poema existe para que las cosas no aparezcan todas a la vez…

1

Toda rosa sea una incógnita en el tiempo y todo verso sea un cónyuge en la flora

Para escuchar el movimiento del jardín en la miseria de la rosa.

2

Todo fuego tenga ardor de escalofrío y todo incendio tenga ardor de caderamen,

Para que caiga la cadencia en la ceniza y se enardezcan los añiles,

Para que crujan de deseo los escombros y pidan bosque.

3

Todo canto ofrezca y todo cuerpo aguarde,

Porque un cuerpo solo cambia en agonía o en preñez.

4

No nombrar la seda y sin embargo hilar la oruga. No nombrar la oruga y sin embargo emancipar la mariposa. No nombrar la mariposa y sin embargo enjardinar el monte. No nombrar el monte y sin embargo encarnizar la cacería. No nombrar la cacería y sin embargo hilar:

Ya no vamos a llevar el cántaro hasta el río para explicar el río, ahora vamos a pensar el río desde el cántaro para que signifique río; ya no vamos a tender el manto de la lluvia sobre el frío de las formas, ahora vamos a insinuar la paranoia.

5

Técnica:

Suavemente viaja el fuego propagándose en la paja

Y de pronto se detiene frente al pómulo de un toro;

Y más humilde no se puede ser:

Excepto cuando estamos tras la huella de un color primario

Y contemplamos la embestida en nuestro rostro.

6

Aritmética:

Suavemente viaja una mujer al trance adentro de unas hojas de tabaco

Y de pronto se levanta un caserío frente a su fascinación;

Y más humilde no se puede ser:

Excepto cuando estamos seducidos por un óvalo colmándose con óvalos

Y contemplamos la humareda en nuestro rostro.

7

Ética:

No robamos porque somos generosos,

No fornicamos porque vivimos desnudos,

No envidiamos porque profesamos simetría,

No mentimos porque cantamos,

No adoramos porque somos nuestra propia adoración,

Y más humilde no se puede ser;

Excepto cuando estamos de rodillas ante un verso

Que nos abre su paisaje en el idioma y que cierra su paisaje en nuestro rostro.

8

Poética:

Un hombre ingresa en el santuario

Como si un santuario entrara en el santuario,

Y en el centro de su voz está el afuera de la anécdota diciendo:

“No tengo fe pero diré la gloria:

Aquí hay caballo porque digo crin”.

Entonces el poema sale del santuario

Y en el centro de la noche hay un caballo.

9

Si el poema es el caballo que galopa hacia el delirio

Y en el lomo de su intriga se despliega un personaje,

Es el ritmo.

Si el poema es el santuario que se erige sobre el drama

Y en el oro de su ofrenda resplandece un contrincante,

Es la proporción.

10

Si los ojos se nos llenan de delirios

Diremos ¡Tigre!

Y un delirio saltará de nuestros ojos para hacer temblar al alce.

11

Si los labios se nos llenan de santuarios

Diremos ¡Águila!

Y lograremos completar la inmensidad.

12

Pero afuera del poema una pantera está esperando

Donde el héroe es un olor sin miedo y el ancestro es un olor en libertad

Porque adentro del poema está la realidad diciendo “Voy”.

Por eso sin cantar no nos pintamos, sin pintarnos no bailamos,

Por eso reescribimos

Cuando afuera del poema una pantera está esperando.

13

Primero escucha:

“Si buscas pantera, pantera no existe”.

Después pregunta:

“¿De quién es esa voz que al mismo tiempo es música y es zarpa?”

Luego intuye:

“Es mía, porque nunca la busqué”.

Entonces déjate gruñir.

14

Si prefieres describir tu corazón,

Abandona el corazón y sé poema;

Si prefieres opinar con la cabeza,

Abandona la cabeza y sé poema.

15

Sé silencio, ¡Ese es el capullo!

Luego mira el florecer de quien te escucha:

¡Ese es el rosal!

16

Y cuando el mundo te pregunte:

“¿Cuánta destrucción puede caber en una rosa?”

Habrás de responder:

Después de un florecer ya no hay quietud.

© Cristian Avecillas

del Libro ¨Los tiempos de la humanidad¨

 

Cristian Avecillas, poeta ecuatoriano. Miembro del Consejo editorial Sur Editores, La Habana, desde 2009. Miembro del Comité Internacional del Festival de Poesía de La Habana, desde 2010. Miembro de la Red Internacional para la Defensa de los Derechos Humanos; Londres, 2012. Comité Internacional del Festival de Poesía Encuentro Poético del Sur, Caracas, 2018.

Autor, entre otros, de los libros de poesía: Todos los cadáveres soy yo, Ecce Homo II , La identidad femenina, Abrazo entre caníbal y mujer enamorada (El Quijote, Siria, 2009), Caricias Lunch (La fraternidad, Argentina 2011), Estrategias para descarriar a una mujer (2 ediciones), Los Tiempos de la Humanidad, muchos de ellos galardonados con menciones de honor. Fundador del Grupo TEATROMIENTO. Dramaturgo y actor.  Autor del libro: El teatro es un poema cuerpo adentro, 2019 (Premio dramaturgia, CCE Núcleo del Azuay, 2018). Como cantautor, discos demo: Creación de los amantes (Guayaquil, 2002), El dragón y otras aves (Guayaquil, 2004) y Los cuatro peores (La Habana, 2010) junto al poeta y cantautor argentino, Pedro Nazar. Como investigador: Estudio biográfico de Edmundo Ribadeneira (El Conejo, 2008) y Concierto de voces para una biografía (El Conejo, 2009), Co autor de Alma adentro, (Premio Fondos Concursables, Ministerio de Cultura y Patrimonio del Ecuador, 2018).

Cristian Avecillas, poeta ecuatoriano

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