Comenzó una nueva edición de la Feria Internacional del Libro de Montevideo

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Como todos los años desde 1977, se realiza una nueva edición de la Feria Internacional del Libro de la capital uruguaya. Al igual que su homóloga porteña, se trata, con diferencia, de la mayor y más concurrida en su tipo del lado oriental del Plata.

Sin embargo, hay algunas importantes diferencias. La más importante es la escala. Mientras que la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires es una de las mayores en su tipo en el mundo, y sólo la de Guadalajara puede rivalizar en números absolutos (metros cuadrados, expositores, actividades, invitados extranjeros y nacionales, visitantes, dinero movido) en el contexto latinoamericano; la de Montevideo casi parece provinciana en comparación y tal vez lo sea. Hay menos frenesí, menos renombre, menos candilejas, menos nombres, pero a cambio se respira un aire relajado y más proximidad, mayor cercanía, que le da un contexto menos artificial para el público que asiste.

Otra diferencia, que los amantes de la literatura agradecemos, es que el acceso al público es completamente gratis. No hay actividad para la que haya que pagar por asistir. El único impedimento puede ser que una actividad tenga la capacidad locativa colmada, pero eso sucede pocas veces. 

Esta gratuidad, que tal vez pueda sorprender –aunque en Argentina, salvo la de Buenos Aires, el resto de la ferias son de acceso gratuito- es posible porque el evento es organizado conjuntamente por la Cámara Uruguaya del Libro y la Intendencia de Montevideo, y se desarrolla enteramente en una carpa montada en la explanada de acceso al edificio municipal, y en diferentes salones y espacios del propio edificio.

Por esta misma razón es que tampoco se realizan acreditaciones de prensa para el evento. La contra es que no existe una sala de prensa, en que los periodistas, sobre todos los de medios internacionales, puedan hacer su trabajo.

Otra diferencia, es que mientras Buenos Aires invita ciudades, Montevideo invita países. Este año, el país invitado de honor es Cuba, que desembarca con un espacio propio y actividades de difusión varias. Es una interesante coincidencia que en pocos meses, en la próxima edición de la FILBA, vaya a ser La Habana la ciudad invitada. Seguramente el gobierno cubano use esta ocasión para ensayar lo que será su presencia en abril de 2020.

Una de las novedades de esta nueva edición es la inauguración del Espacio Marosa, en homenaje a la fallecida poeta salteña, innovadora  y arriesgada, funcionará en el amplio balcón del primer piso. Será el lugar donde se desarrollará el Festival de Escrituras Contemporáneas, y más de 150 autores en 10 días.

Habrá, también, varios homenajes a Mario Levrero, y las habituales presentaciones y firmas de libros.

En el acto inaugural, realizado a las 19 de este lunes 30, participaron el intendente de Montevideo, Christian Di Candia, la ministra de Educación y Cultura, María Julia Muñoz, la directora del Departamento de Cultura de la Intendencia, Mariana Percovich, y el presidente de la Cámara Uruguaya del Libro, Alvaro Risso.

La 42ª edición de la Feria del Libro de Montevideo irá desde este lunes 30 de setiembre hasta el domingo 13. De lunes a sábados el horario es de 10 a 22, y los domingos funciona de 14 a 22. Para quienes les interés, ya sea porque piensan hacerse una escapada, o porque estén en Montevideo, acá pueden ver el programa.

Revista OZ

Rodrigo Tisnés es colaborador de Revista OZ, nació en Rocha, Uruguay, escritor, periodista, estudió ciencias políticas, coordina un taller literario en el Centro Cultural Ricardo Rojas, de la UBA.

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