Albert Camus y Jean Paul Sartre: Unidos por el absurdo

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Dos personajes distantes unidos por el absurdo

Jean Paul Sartre y Albert Camus se conocieron en 1943. Sartre en efecto ya era un filósofo reconocido en Francia. Camus por otro lado había alcanzado una fama muy reciente dentro de la literatura y la filosofía. No olvidemos que su nombre quedó en boca de todos en 1942 con la publicación de su primera novela “El extranjero”.

Según Simone de Beauvoir, Sartre y Camus se conocieron en el estreno de la obra de teatro de Sartre “Las moscas”. Todo comenzó cuando Camus, ya figura pública  que comenzaba a cobrar prestigio por su novela y su ensayo “El mito de Sísifo” se acercó y saludo al creador de la obra de teatro .

Sartre además de ser conocido como filósofo, escritor, también era un gran activista político.  Tanto Sartre como Camus eran militantes de la izquierda francesa y antes de la guerra fría compartían cierta afinidad política. Luego de la segunda guerra mundial y con el comienzo de la guerra fría el futuro de Europa se presentaba sombrío y  para ambos intelectuales. Lógicamente ambos autores y filósofos terminarán en bandos separados.

reunión de escritores en la que estan camus y sartre
Jean Paul Sartre sentado con las piernas cruzadas (izquierda inferior) a su derecha agachado Albert Camus acariciando a un perro.

La pequeña gran diferencia

Las diferencias entre Sartre y Camus no eran “abismales” ya que ambos eran de izquierda, ambos eran filósofos ateos pero de diferentes clases. No olvidemos que Camus vivió toda su vida en Argelia y Sartre en Francia además de que Sartre provenía de una familia clase media- alta. Sartre apoyaba la lucha violenta por la revolución social y Camus creía que la vida era algo tan sagrado que no valía la pena morir por una ideología esclavizante como el comunismo.

Sartre era militante del partido comunista (nunca se afilió oficialmente a este. Años antes de morir vio el fracaso del estalinismo en la URSS y se dio cuenta que su posición era errada). Camus estaba afiliado al partido Comunista desde sus primeros días en Argel. En forma de síntesis Sartre afirmaba que a veces los intelectuales deben ensuciarse las manos para transformar o revolucionar el orden imperante.

Camus afirmó que no hay nada más esclavizante que esclavizar al arte a través de ideologías violentas que afirman que es necesario “unos cuántos muertos para que haya un mundo donde no se mate”.

Podría afirmarse que la disputa era en el plano filosófico sobre si la historia lo era todo o sólo una parte de la existencia humana y si la moral era algo autónomo o si estaba interconectado con el devenir histórico y colectivo. En cierta medida era una disputa política, una disputa política donde se colocaban en un ring conceptos de Maquiavelo con tintes marxistas y conceptos humanistas como la moral y la libertad individual como valores que se deben respetar en el plano político.

Sartre era un radical estalinista que consideraba que los tormentos del estalinismo como los campos de trabajo forzoso (entre líneas significan campos de concentración soviéticos) eran “admisibles” y hasta cierto punto tenían un fin más alto que el modelo capitalista y que los sufrimientos que generó el Capitalismo eran más grandes. En sí, Sartre avalaba las torturas, los campos de concentración soviéticos, la ausencia de garantías constitucionales eran tan sólo un medio para un fin “más alto”. A Sartre la historia lo condenará por su indiferencia ante la condición humana individual frente a la búsqueda de objetivos utópicos.

Por otro lado un humanista como Camus dirá que si el socialismo o cualquier otra rama ideológica de la izquierda cae en esos actos condenables semejantes a los perpetrados por el nazismo o cualquier otra dictadura. Elsocialismo es igual de condenable al capitalismo salvaje de comienzos del siglo XX.

El surgimiento de todo

Es cierto que Camus era más chico que Sartre y que en efecto Sartre se volvió “famoso” antes que él. Pero,¿Cómo surgió todo? Todo surgió de algo muy común: Camus era lector de Sartre y realizó algunas críticas a su obra “La Náusea”.

Jean Paul Sartre sentado en su biblioteca.
Jean Paul Sartre sentado en su biblioteca.

Breve sinopsis del libro “La Náusea”

Trata sobre la vida íntima de Antoine Roquentin, un intelectual que escribe la biografía de un marqués de la Revolución Francesa. Roquentin siente nauseas cuando experimenta el absurdo normalmente escondido detrás de sus rutinas diarias, condición que Sartre logra extrapolar con éxito a la vida mundana de una burguesía en crisis existencial. 

La crítica de Camus es un tanto básica: en la novela de Sartre se desliza una crítica obvia que comparto:  No es una novela sino una obra filosófica expresada en imágenes. Esta incoherencia genera una diferencia entre ideas y composición narrativa. Cualquier filósofo que se dedique a la literatura es testigo de ello.

Sartre por su parte vio en la novela “El Extranjero” algo que cualquiera puede ver: Camus logra una homogeneidad entre las sensaciones humanas, la influencia del paisaje en las conductas humanas y la intensidad de los personajes además de un estilo literario de oraciones cortas sin exagerar palabras pero tampoco quedarse “seco” en las descripciones. Como lector puedo comparar el estilo de Camus al de Hemingway.

Pese a la opinión favorable de Sartre el rumbo cambiará cuando Camus publique uno de sus grandes ensayos: “El mito de Sísifo”. En este libro Camus intenta despegarse del existencialismo creando una corriente filosófica novedosa: El absurdismo. Simplemente si la vida vale o no la pena ser vivida es algo que el existencialismo agotó hasta sus últimas palabras casi rondando el hastío. Camus le da una salida fácil: negar que la vida tenga valor alguno y que esta sea absurdo. Ello implica la construcción de sentidos. Que si la vida vale o no vivirla es algo que nosotros decidimos cuando le otorgamos o no a la vida sentido alguno.

Albert Camus junto a su obra “La peste” galardonada con el Nobel de literatura de 1957
Albert Camus junto a su obra “La peste” galardonada con el Nobel de literatura de 1957

Hipocresía en el plano intelectual

Tanto Sartre como Camus eran hipócritas pero Sartre en un sentido superior: Primero porque Sartre era fervoroso defensor del activismo político criticado por Camus, pero Sartre nunca arriesgó más que su imagen como filósofo y escritor en su cruzada. Podría decirse que alguien como Camus pecó al defender los valores de la vida humana y arriesgar su vida por la Resistencia Francesa durante la invasión del nazismo. Pero su fin era alto, altruista y más alto que las ideas que defendía Sartre por un mundo casi utópico. Camus luchaba contra un totalitarismo como fue el nazismo. Sartre defendió un totalitarismo como fue el comunismo e hizo silencio ante los crímenes cometidos en las purgas antisemitas en Checoslovaquia y la Unión Soviética. Por otro lado Camus crítico el colonialismo francés imperante en Argelia pese a que el no fuera figura grata para los argelinos por su ascendencia de allí a que su persona y obra casi no sea recordada en Argelia y que el se sintiera en su tierra como un extranjero.

Concluyo afirmando varias cosas:

  • Sartre no era buen novelista pero si buen filosofo.
  • Camus no era gran filósofo pero si un novelista con rasgos auténticos.
  • Sartre tenía una posición política radical por no decir extremista o maquiavélica.
  • Camus era un humanista que creía que ningún medio justifica los fines y que no hay nada más importante que la vida y la libertad individual pese a que la vida sea considerada por él como absurdo (él sostiene que el sentido de la vida debe ser construido por uno mismo).
  • La posición ideal sería un híbrido entre ambas ideas aunque Camus estaba más en lo cierto.
  • Podríamos decir que tanto Camus como Sartre tenían un poco de razón en algunas cosas y estaban equivocados en otras.

 

Revista OZ

Agustín Niello colabora en Revista Oz. Es estudiante de Derecho en la Universidad Nacional del Litoral. Es de Santa Fé, Argentina.

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