Entrevista a Maite Lanata, revelación 2018 por su caracterización de un chico trans

La joven actriz Maite Lanata, quien fue revelación el año pasado con su personificación de Juan, un chico trans, en Cien días para enamorarse, estará dando una Clase magistral el sábado 18 de mayo en el Paseo La Plaza. 

Comenzó siendo conocida por interpretar a Alma Bilbao en la novela El elegido, una niña con autismo. También actuó en El Marginal como Luna Lunati, y por su calidad interpretativa fue nominada a los Premio Martín Fierro. Luego, interpretó a Juani / Juan en la telenovela 100 días para enamorarse cuyo personaje se destacó por mostrar la transición por la que pasa un chico trans.

Maite estará contando su experiencia en Cine, TV y Teatro, en este encuentro organizado por ArteStudio, dirigido a todos aquellos que quieran conocer el apasionante mundo de la actuación, la caracterización de personajes, la preparación para casting e interpretación. En esta entrevista, conocemos un poco de la magia que entrega esta apasionada actriz. 

Entrevista a Maite Lanata

¿Qué se siente ser convocada para una charla magistral con tan corta edad y tanta experiencia que tenes ya como actriz?

Maite Lanata: Estoy muy contenta, porque es muy funcional saber determinadas cuestiones para muchos chicos de mi edad que quieren llegar a estudiar acerca de dirección o de actuación. Me parece que alguien de mi edad les puede dar una perspectiva mucho más amplia que otra persona que es más grande, ya que creo que cambiaron mucho las enseñanzas, los paradigmas cambiaron muchísimo, y la movida que hay ahora en cuanto a lo artístico cambió también.

Nos podes contar tu camino, tuviste personajes que fueron significativos en tu carrera, ¿cómo iniciaste este proceso?

Maite Lanata: Cuando era chiquita iba a un colegio integrador en cuanto a temáticas artísticas, y ahí se me despertó la necesidad de actuar, desde lo lúdico como le pasa a muchos. Luego estudié durante cuatro años con Nora Moseinco y empecé a profundizar mucho más. Lo primero que hice fue El elegido. Primero hice una película pero lo primero que se vio fue el personaje de la novela, porque la película tuvo un proceso de post producción que fue bastante largo, por eso la primera vez que me vi en la tele fue en El elegido.

Recordamos a Alma, interpretaste una niña autista, ¿Cuántos años tenias? un personaje tremendo te tocó interpretar

Maite Lanata: Tenía 11 años, un muy lindo laburo para trabajar el mundo interno de ese personaje, estuvo buenísimo, trabajamos con la coach y con la ayuda de mi mamá, pudimos tratar algo re interesante y verídico. Muchas veces en una novela se deja de lado la realidad y ahí se tocó un tema que nunca se había tocado.

¿No se había tocado el autismo anteriormente en televisión?

Maite Lanata: No, por lo menos no tan a fondo, porque el actor profundiza sobre la búsqueda de sus personajes pero en este caso se investigó mucho desde la producción, se tomó muy profesionalmente. Había muchos ensayos, mirábamos videos del tema con la coach, se laburó mucho porque tocábamos un tema que no se había tocado nunca en una novela en horario prime time, se veía muchísimo en ese momento.

Maite Lanata interpretando a Alma Bilbao en El elegido
Te tocó en ésta novela el elegido puntualmente, como también paso después en 100 días para enamorarse, estar enseñando, en este caso lo que es una patología como el autismo, y en la otra novela lo que es la Identidad de género. son maneras de enseñar de comunicar a través de la televisión…

Maite Lanata: Sí creo que es algo muy fundamental porque hay veces que esa información no está, en el caso de Juan de Cien días para enamorarse hay una falta gigante en lo que es la enseñanza de Educación Sexual Integral, y el Estado deja un hueco muy grande en los colegios, también en generaciones adultas que no tenían esa Ley. Entonces la información que pudo haber dado la novela a todas las generaciones fue muy importante porque se vio no sólo lo teórico del caso de un chico trans, y del colectivo LGBT, sino un caso particular donde ves toda la transición, el por qué llegó a autopercibirse como un chico trans. Eso fue muy interesante porque informó de forma muy seria.

Juan (Maite Lanata) y su abuelo (Osvaldo Laport) en Cien días para enamorarse
Te habrás enterado que muchos de los videos de los recorte de aparición de tu personaje Juan tienen miles de visitas por el aprendizaje y la visibilización de lo que es la orientación sexual, la identidad de género, todo eso que en las escuelas está faltando…

Maite Lanata: A mí me llamó la atención que chicos me comentaran que pasaron videos de la novela en el colegio, sirvió para trabajar en los colegios. Lo visualizaban y tenían que hacer trabajos prácticos, me han llegado muchos mensajes así y eso me sorprende.

Eso habla de una necesidad, de qué no hay información al respecto para formarse, para comprender y para identificarse como ocurre con un personaje como Juan.

Maite Lanata: Exactamente, se ve ese vacío que hay, y lo pudo llenar en una mínima parte, por lo menos contando un caso particular de un chico trans.

¿Cómo fue componer este personaje?, en las clases magistrales vas a estar contando también cómo trabajar en la caracterización.

Maite Lanata: Lo que vamos a hacer en esta clase es visualizar una de las escenas fundamentales de Cien días para enamorarse, y ver cómo llegar a un estado en particular, cómo preparé el personaje en las distintas escenas.  Principalmente hubo un laburo en cuanto a lo físico. Hay varios métodos, muchos apoyan la memoria emotiva, yo elegí la encarnación del personaje, es decir sentir ese personaje y no utilizar no sé, recordar la muerte de la abuela cuando tenía que hacer una escena triste. Decidí focalizar esa angustia dentro del personaje y no pensando en algo de mi vida. Son distintos caminos que son re interesantes. Creo que al artista lo que más le interesa es cuando logra sentir la piel del personaje, y eso me pasó a mí con Juan en algunas escenas, obviamente no en todas porque es una novela y cuesta sentirlo exactamente pero cuando llegas a eso es tan satisfactorio, es increíble.

¿Qué sentiste al vivenciar lo que le pasa a un chico trans?

Maite Lanata: Principalmente necesité de mucha ayuda de muchos chicos trans que me contaron sus experiencias, y necesité quitar algunos prejuicios que todos tenemos, de generalizar que todo chico trans es de determinada manera. Al escuchar las experiencias vi que cada uno era un mundo distinto, entonces comencé a seleccionar situaciones de cada uno para formar el personaje de Juan.

¨Lo que me sucedió es poder darme cuenta que con el cuerpo uno puede hacer lo que quiere, porque uno es el único dueño de su cuerpo. Y también sacar ese mito de que el chico trans sufre todo el tiempo. En realidad el sufrimiento está porque lo discriminan o porque no puede contar lo que realmente siente, lo que quiere hacer con su cuerpo, y cómo quiere ser denominado, que son todas construcciones sociales. Es un poco sacar ese mito de nacer en un cuerpo equivocado, uno con el cuerpo puede hacer lo que quiere¨.

Esta bueno esto que planteas, y lo que estuvo bueno de la novela es que en el caso de Juan se pudo ver el acompañamiento de la familia, para que Juan tome estos primeros pasos y sea quien decidió ser…

Maite Lanata: Sí estuvo interesante que se pudo ver en el rol del papá, el rol de la mamá, y el rol del abuelo, distintas posiciones a cerca del tema, y distintas generaciones. Cómo se tomaban que su nieto, qué su hijo sea trans. Los espectadores quizás en un primer momento se sentían identificados con la posición del abuelo, y luego pudieron ver la transición, cómo va comprendiendo desde su lugar de abuelo. Porque las generaciones mayores al haber nacido con otras verdades, al haberles enseñado otras verdades, por ahí les cuesta comprender, -más allá de que llegan a aceptar o al respeto-, algunos logran comprender y otros no. Mostrar esos caminos fue interesante.

Se noto la transformación de cada uno de los familiares de Juan, desde la sorpresa, el rechazo, hasta la comprensión. el camino se fue viendo a lo largo de la novela

Maite Lanata: Ahí se visualiza que no es solo el chico trans el que transita una transición, todas las personas transitamos y transicionamos de alguna manera nuestra forma de ser y de comprender al resto, por eso se ve como cada uno cambia, y llega hasta donde cada uno puede y quiere llegar.

Si fue muy logrado, felicitaciones por este trabajo. ¿Sentís que este personaje en tu carrera es un antes y un después?

Maite Lanata: Sí totalmente, principalmente porque muchos chicos trans se sintieron orgullosos de que se esté enseñando con un personaje así, y con los personajes de la novela, poner un tema sobre la mesa que no se estaba poniendo y que no se les estaba dando lugar en las novelas televisivas. También ocurrió que el año pasado se hicieron una serie de entrevistas a chicos trans que abrió una puerta que hizo que se hablara mucho más, y que estos casos pudieran dar a conocer su voz. Esto hizo que se sintieran más cómodos a la hora de hablar de sus realidades.

Maite Lanata
¿Te sentís parte de una vanguardia dentro en lo actoral, que está rompiendo los esquemas, y ayudando a esta sociedad a que crezca, cambie?, ya que son personajes que dejan una huella en lo cultural, ¿te das cuenta de esto?

Maite Lanata: Sí, creo que en realidad todos los artistas, porque cada artista elige sus personajes en base a su ideología y elije qué transmitir, por eso creo que todos los artistas dejaron una huella, también los anteriores. Por ahí en este momento vivenciamos como por ejemplo, hablar del aborto legal en una novela, o hablar de la transición de un chico trans, son cosas  que en este momento tenemos el lugar para decirlas y en un futuro van a ser otras, yo creo que el artista aprovecha eso, y en base a su ideología transmite lo que quiere transmitir.

Estas haciendo teatro, ¿la experiencia del teatro la sentís distinta? ¿Cómo estás viviendo tu debut teatral?

Maite Lanata: La experiencia del teatro es muy distinta, de ella también vamos a hablar en la clase, cada una es un planteo distinto de lo actoral. Porque lo que tiene el teatro es que uno se mete en ese personaje y lo mantiene durante dos horas en el escenario, en cambio en la novela tenes que salir y entrar todo el tiempo, por eso cuesta mucho más, porque tenes veinte minutos libres hay corte y volves a ser vos, en cambio en el teatro encarnas mucho más a fondo el personaje, y es mucho más fácil entrar al estado que querés porque ya lo sentís muy adentro tuyo y a mí me encanta esa sensación (alegría)

Se nota que lo disfrutas mucho

Maite Lanata: Soy como una adicta a la actuación (risas) creo que como en cualquier vocación cuando hay pasión genera que sea el motor, y que me genera pasión hablar del tema.

¿Qué le recomendarías a un joven que se acerca a estudiar actuación o que está haciendo teatro y quiere ir a la clase para conocer tu camino y tu consejo?

Maite Lanata: Le diría que el foco de un actor está en auto percibirse, auto conocerse, y ver qué queremos transmitir en cada personaje y en base a eso poder darle su particularidad, siempre imponiendo algo que uno quiera imponer, porque cuando más pasión le pongas, va a generar que otros se contagien de esa pasión. Por ejemplo con el personaje de Juan, lo quise mucho al personaje, y esa pasión de quererlo hace que traspase la pantalla y que otros reciban esa pasión que uno da, creo que va principalmente con eso.

¿Podes contarnos de tus proyectos futuros, en qué estas trabajando?

Maite Lanata: Ahora estoy ensayando una película, con Vico D´ Alessandro, y Fede Palazzo, se llama Cuatro metros, estamos en proceso de ensayo. Y estoy grabando El Marginal, este proyecto que ya tiene dos temporadas anteriores, y en ésta me incorporo nuevamente.

Luna Lunati, un personaje distinto el que te toca interpretar

Maite Lanata: Sí, tuve que interpretar una cheta secuestrada, medio loca, y bastante rebelde, cada una tiene su magia. Lo que está bueno es enamorarse del personaje para poder transmitir, el deseo y la pasión.

Por sobre todo para poder actuar hay que tener pasión podríamos decir

Maite Lanata: Sí, yo creo que en general en todas las vocaciones, en cualquier trabajo si sos apasionado lo vas a transmitir.

¿Tenes referentes, o actores que admirás?

Maite Lanata: Admiraba mucho a Alejandro Awada, también a Érica Rivas, de ella admiro la capacidad que tiene de hacer dos géneros distintos, como la comedia en tele y el dramatismo en el cine. La luz incidente me parece una obra maestra. Admiro mucho a los actores que se arriesgan a hacer algo distinto aunque no sea perfecto. A mí me gusta arriesgarme actuando, de los errores se aprenden, y ese intento hace que se genera más energía para profundizar en ese género que por ahí cuesta. Admiro la versatilidad de un actor.

Estas trabajando todo el tiempo en eso, porque te están tocando personajes diversos…

Maite Lanata: Sí, eso es lo que me gusta que me están tocando personajes diversos, son personajes que elijo. El año pasado terminé la secundaria que era algo que quería hacer, y por eso tenía que pensar bien los personajes que elegía, qué casting hacía, por el tiempo. El último año de la secundaria lo quería tener más libre para disfrutarlo, pero ahora que ya lo tomo como un trabajo, empieza a caerse esta utopía de elegir todo y no descartar nada.

Te volves parte del mercado laboral

Maite Lanata: Claro, te volves parte del mercado laboral, y por ahí agarras cosas que quizás en otro momento no habrías agarrado (risas).

La juventud que tenes habla de una carrera que ya es grande, y de todo un futuro por delante, con mucho por hacer, y con un presente de respeto por tu trabajo…

Sí la verdad es que estoy muy contenta por los trabajos que hice, cada uno me dejó una enseñanza increíble, y también cada actor con los que me crucé. Como Juan Minujin, con él laburé en El marginal, Juan es increíble como compañero, conectamos bien. Se necesita mucha química cuando haces una escena con otro. Es fundamental ser compañero con el otro, por ejemplo en el caso de el personaje de Alma, en El elegido, era un personaje con autismo que estaba en su mundo, y ahí el que tiene que saber acompañar es el otro, y no tanto ese personaje. Pero hay personajes que necesitan la química con el otro.

EL tema de los fans, crecieron bastante en cantidad, aparecen mucha gente en las redes que te sigue…

Es muy loca la movida del fanatismo, es un mundo muy distinto, me parece que son las personas que apoyan lo que haces, y que a la ves te guían si lo estas haciendo bien o no, ahí hay una democracia que aprueba, qué es lo que está gustando, y cuál es el camino correcto hacia la mayoría. Y en esta era, en que las redes sociales tuvieron su gran lugar, genera que los actores puedan ver al instante la repercusión que tuvo en todas las redes sociales, al menos en los espectadores que utilizan redes. Uno se va guiando de eso con las cosas positivas, las negativas hay que dejarlas a un lado. Aunque a mí no me dijeron tantas cosas como pensé con el personaje de Juan que rompía paradigmas y sin embargo no sucedió tanto..

Quizas porque el personaje era bueno, positivo, y generaba empatía, eso debe haber acercado al público ¿no?

Creo que lo que acercó al público justamente es eso y que desde el vamos no se mostró al chico trans, sino que vieron las angustias e inseguridades del personaje; tiene que ver con que se pudo ver la transición del personaje y eso genera empatía.

y volvemos a este personaje, que fue muy importante para todo lo que estas logrando 

Sí, generó que se haya llegado con ese personaje a un mensaje mucho más general y estuvo buenísimo eso.

Revista OZ

Romina R Silva es directora de Revista Oz, poeta, escritora, Lic. Comunicación Social UNLP. Conduce programa Zoom a la tierra, por FM 89.3. Coordina Talleres de Escritura Creativa. Es organizadora del Festival de Poesía en Lobos siendo parte del FIP.

 

(Visited 177 times, 1 visits today)

Deja un comentario