Sociedad: La comunidad originaria Los Chuschagasta dice ¨basta de terratenientes usurpadores y asesinos¨

      “La tierra como objeto a apropiar vs lo inapropiable porque es donde se existe”  

(Comunidad L/A partida)         

Mientras se lee la sentencia del caso por el asesinato de Javier Chocobar uno realiza un aserto “se ha hecho justicia”. Palabras estas que fueron pronunciadas por Audolio Chocobar, hijo de Javier y cacique de la Comunidad Los chuschagasta ni bien se supo la sentencia aquel día 24 de octubre de 2018. La sentencia condenaba a 22 años de prisión a Darío Luis Amín, 18 años a Luis Humberto Gómez y 10 años a José Valdivieso Sassi. Pero ocurre que esa suerte de hechizo institucional no dura siquiera un alivio y uno lo desmiente al enterarse que son ya unas 130 denuncias por desalojo que atraviesan a las comunidades de la zona: Chuschagasta, Tolombón, Colalao. No es tan sencillo de trasmitir al lector medio que acostumbra vincularse con la información a modo de dato evanescente. No obstante aquí algunas palabras de Nancy Chocobar, vocera de la comunidad, aclaran. “Allí donde la comunidad organiza la vida los terratenientes ven dinero, negocio” Y luego “Ellos quisieran arreglarnos con plata, o meternos presos o matarnos, pero nuestra comunidad se aferra a su territorio para vivir y supervivir a través de las generaciones.”

Darío Amín asesinó a Javier Chocobar e hirió otros dos comuneros aquel 12 de octubre de 2009, y esto fue corroborado por el tribunal de la causa presidido por la jueza Wendy Kassar. Un año después de conocer la condena por su crimen Darío Amín, junto a su madre y mentora Sofía Herrera de Amín y a su maniqueo hermano Santiago Amín demandan a Ismael Chocobar, sobrino de Javier Chocobar por la figura de usurpación. Esto puede resultar ya asombroso, pero siempre parece haber más, porque en efecto el día 1 del inicio del proceso judicial declararían Darío Amín y Luis Humberto Gómez, socio de Amín en esto de intentar correr a las comunidades incluso si fuera necesario “bajando a uno”. Esta última frase fue parte de la concurrencia de testimonios distintos de quienes escucharon como Gómez habilitaba a Amín a disparar a quemarropa a los comuneros inquiriéndole que mate a uno.

Entonces ¿qué es un juicio que traen las manos de los Amín? De qué se trata este empuje a enjuiciar que se constata por parte de la familia Chiarello, Amín o López de Zavalía todos terratenientes de la zona. ¿Qué es exactamente un terrateniente? En principio es la palabra con la que designan los comuneros a las personas que justamente tienen intereses exclusivamente económicos en la zona y que, por otro parte, no comparten la vida comunitaria y no acuerdan ni pactan con la gente de la zona.

Habría que trazar la línea que recorre la mita, la encomienda, las reducciones coloniales, la merced de tierras, las tierras vacas hasta el modelo extraccioncita y el desmonte del agronegocio. Historia de dominación, historia cruenta de matanza. Ahora ¿accionan estas familias juicios con la impunidad que antes pedían encomienda de indios?

Se diría que se está en la puerta del territorio de la comunidad cuando se llega a la casa de Ismael Chocobar, el mismo allí nos cuenta como prosiguió y dio continuidad a la casa de sus abuelos, relata las practicas ancestrales que heredó de ellos y de sus padres: a orientarse en el territorio, trabajar con bueyes, usar el arado, los ciclos de siembra, los tiempos de cosecha, la miel de la abeja moro-moro, los intercambios con los demás vecinos, los peligros tanto de toparse con ciertos animales como de consumir algunas plantas de la zona, peligros ya sea para los humanos como para los animales; también cómo y con qué materiales construir en el lugar, en fin como preservar los distintos recursos y que usos darles. La faena, la importancia de no hacer sufrir de más al animal, como preparar las carnes, como administrar las distintas medicinas. Así las plantas, el molle, el cocucho, el cebil, así los distintos utensilios y herramientas, bateas, morteros, dientes de arado. Ismael es un hombre de mirada franca y que permanece, mientras se conversa con él, en cierta disposición sensible para escuchar. Él dice “Nosotros estamos aquí desde siempre, así me lo enseñaron mis mayores, mis abuelos.” En alusión al porqué del juicio que enfrenta reflexiona: “La familia Amín parece querer una revancha, debe ser duro pensar que vas a estar preso 22 años y dentro tuyo saber qué es lo que mereces. No veo cómo puede terminar esto… la señora Amín les enseño el desprecio a sus hijos Darío y Santiago y ellos a su vez a los que vienen, a su descendencia.

De la charla con Ismael se viene un aluvión de preguntas. Entre ellas una que considero, ¿explica el interés económico esta muerte? ¿Explica la persecución? No me parece. Si creo que hay un rechazo por parte de las familias terratenientes a considerar a los pueblos originarios sus conciudadanos, sus vecinos, en una palabra sus otros. En una entrevista Nancy Chocobar lo explica de un modo contundente “tenemos derecho a ser tratados como seres humanos, los mismos derechos” ¿Cómo debería actuar la Justicia en estos casos? Dejo aquí de lado, las connivencias posibles o los acuerdos de clase y/o complicidades de raza que pueden o no darse. ¿Cómo interpretará el juez el hecho mismo de que exista esta denuncia llegando a juicio?.

¿Qué hará el juez que recibió la causa que traen los Amín? ¿Qué hará el juez Marcelo Mendilaharzu? Repito ¿cómo debería actuar la justicia ante esta causa? Ensayo entonces una respuesta posible: la justicia en cualquier caso debe actuar al menos no como terratenientes. Y tener presente que incluso una denuncia cernida en un proceso de 130 puede ser adivinada tan solo en una estrategia intimidatoria. Es decir, no puede el poder judicial tomarse y ser usado como un arma más de la violencia hacia los pueblos. La bandera de Los chuschagasta aquel 24 de octubre de 2018 día de la sentencia por el asesinato de Javier Chocobar rezaba: ¨Basta de terratenientes usurpadores y asesinos¨.

 Contacto: 

Vocera de la Comunidad Los Chuschagasta: Nancy Chocobar (381) 155182405

Enviar pronunciamientos y adhesiones a:

loschuschagastadiaguitas@gmail.com

FB oficial: Los Chuschagasta Justicia Para Javier Chocobar

Revista OZ

Rodrigo Tisnés es colaborador de Revista OZ, nació en Rocha, Uruguay, escritor, periodista, estudió ciencias políticas, coordina un taller literario en el Centro Cultural Ricardo Rojas, de la UBA.

 

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