Marte, ese vecino seductor

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Desde muchos siglos antes de que el astrónomo italiano Giovanni Schiaparelli denominase “canali”, y un error de traducción hiciera creer que en el planeta vecino había canales artificiales, Marte ya había conquistado la imaginación de la Humanidad.

Motivos hay de sobra: su cercanía a nuestro planeta, que lo convierte en un objeto destacado en el cielo nocturno, sumado a su color rojo, asociado desde siempre a la violencia, a la guerra, y a las pasiones más fogosas de nuestra especie, encendieron desde siempre el material de mitos, poemas, y narraciones.

La edad de oro marciana

Aquel sencillo error de traducción bastó para disparar un descomunal interés por nuestro vecino cósmico. Primero entre la comunidad científica, que se enzarzó durante años en la naturaleza de esos canales: si eran artificiales, naturales, e incluso si eran reales o producto de la refracción de la luz.

Y detrás de los científicos, siguieron los escritores, encabezados por Edgar Rice Burroughs. En el proceso, se dio inició al género de la ciencia ficción.

Renacimiento

Con el avance de los conocimientos científicos sobre el planeta, se pudo más adelante comprobar que Marte era un desierto yermo, desolado y congelado; y si bien siguió inspirando a los escritores, la producción se redujo en cantidad, y cambió su visión sobre el planeta: ya no se trataba de la existencia de civilizaciones marcianas, sino su eventual colonización y transformación en un nuevo planeta-hogar.

En los últimos meses, el interés por Marte ha renacido con la misma pasión que provoca el color rojo.

Por un lado, está el hecho de encontrarse en su punto más próximo a la Tierra en quince años, lo que lo hace particularmente visible para miles de astrónomos aficionados.

Por otro, y esto fue todo un descubrimiento que sacudió estructuras científicas, está el hallazgo de agua en estado líquido, bajo su superficie. Concretamente, se trataría de un lago de agua salada, bajo el casquete de hielo del Polo Sur, a una profundidad de unos 1.500 metros. Y se sabe: donde hay agua, la vida tiene mayores chances de prosperar.

Finalmente, no podía dejar de aparecer la nota de color. En el caso de Marte, parece que a raíz de unas fotografías satelitales difundidas, algunos internautas vieron (o quisieron ver) el rostro del muppet Beaker “dibujado” en pleno suelo marciano.

Es que Marte es tan generoso con nosotros, que hasta nos regala la imagen de algún muppet, de vez en cuando.

muppet Beaker
Muppet Beaker

Revista OZ

Rodrigo Tisnés es colaborador de Revista OZ, nació en Rocha, Uruguay, escritor, periodista, estudió ciencias políticas, coordina un taller literario en el Centro Cultural Ricardo Rojas, de la UBA.

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