La fórmula presidencial del Frente Amplio uruguayo, estuvo en Buenos Aires

Uruguay, hace unos 50 años, tiene una población levemente superior a los 3 millones de habitantes, la mitad de los cuales viven en Montevideo, su ciudad capital. La segunda ciudad más poblada del país, Salto, en el norte, cuenta con poco más de 100.000 habitantes.

Si bien no existen números exactos, la diáspora suma entre 500 y 600 mil uruguayos. De ese total, unos 170.000 viven en la ciudad de Buenos Aires y el Conurbano, ese cinturón de localidades separadas de la capital solamente por la avenida General Paz. Esto convierte a la capital argentina en la segunda ciudad con más uruguayos del mundo, detrás de Montevideo.

Esta cantidad representa uruguayos emigrados, por lo que la cifra, si se incluye segundas y terceras generaciones, alcanzaría alrededor de los 300.000.

De esta manera se entiende la importancia que tiene, para la dirigencia política uruguaya, mantener vínculos fluidos con la colectividad uruguaya en Buenos Aires. Una colectividad muy particular, porque, a diferencia de otras colectividades de emigrantes, la uruguaya se integra y adapta rápidamente a vivir en la sociedad argentina, prácticamente invisibilizándose en la marea humana que vive en la gran urbe del sur.

Muchos argentinos, expresan en broma (aunque sea una forma de decir la verdad) que Uruguay es una provincia argentina, la provincia ‘’rebelde’’. Más allá del sarcasmo que hace referencia a las reducidas dimensiones de Uruguay frente a las de su vecino, hay algo de cierto en la expresión.

En definitiva, Montevideo y Buenos Aires comparten pautas culturales muy similares: tango, asado, fútbol, dulce de leche. Bandas de rock argentino son escuchadas e idolatradas en Uruguay, y más recientemente, bandas de rock uruguayas han tenido mucho éxito en Buenos Aires. Salvo La Plata, no hay otra gran ciudad argentina (Rosario, Córdoba, Mendoza, Mar del Plata) que quede tan cerca de la capital como Montevideo. Viajar de Buenos Aires a Colonia en barco, insume tanto tiempo como viajar en colectivo del centro de Buenos Aires al Conurbano.

Es, además, una colectividad bastante envejecida en términos generales. Durante la última dictadura uruguaya, 1973-1985, fueron miles los uruguayos que cruzaron a Buenos Aires, y se mantuvieron allí, incluso luego del Golpe de Estado y el inicio de la última dictadura argentina (1976-1983) Estos uruguayos se afincaron allá, consiguiendo trabajos y formando sus familias.

La mayoría de ellos son de izquierda, y simpatizantes del Frente Amplio, la coalición de partidos y sectores de izquierda, que abarca desde la democracia cristiana y sectores socialdemócratas, hasta comunistas y ex anarquistas, e incluso el MLN, el  sector de los viejos guerrilleros tupamaros.

Por ello es que dentro del sistema de partidos, el Frente Amplio preste especial atención a su vínculo con Buenos Aires. Allá funcionan una treintena de comités de base, locales donde los frentistas se juntan a hablar y hacer política, y mantienen contacto con la estructura de su partido en la orilla de enfrente.

Unos mil uruguayos, militantes frentistas de Buenos Aires y cercanías, se juntaron en el IFT, en barrio porteño de Once, para recibir a la fórmula presidencial de su partido, integrada por el Daniel Martínez, ingeniero y ex Intendente de la ciudad de Montevideo; y Graciela Villar, militante social y edila en la Junta Departamental  de Montevideo (legislatura local)

Fue un encuentro signado por la emoción de la euforia a flor de piel. Para los militantes, por ser el encuentro con sus candidatos, y para Martínez y Villar por el fervor recibido, en una campaña que recién está tomando color y calor del lado oriental de la orilla.

Graciela Villar fue ovacionada por la multitud presente cuando recordó los años de exilio con su familia en Buenos Aires. En sus discursos, los dos expresaron la voluntad de avanzar en alguna forma de voto consular para los integrantes de la diáspora. Al día de hoy, Uruguay es el único país de América Latina que no reconoce el derecho al voto consular de los ciudadanos residentes en el exterior, y uno de los poco en el mundo Occidental. Es un tema por demás sensible para la colectividad uruguaya, pese a que la cercanía de Buenos Aires y otras localidades argentinas (como Rosario y La Plata) permite que en cada elección nacional, miles de uruguayos crucen en barco y ómnibus, a ejercer el sufragio; pero que este año tiene cierta complejidad, porque el día de las elecciones nacionales coincide en ambos países, lo que dificulta a los miles de uruguayos que tienen doble nacionalidad y votan en ambos países.

Para ello, en esta elección afinaron un acuerdo con la empresa de transporte fluvial Buquebús, mediante el cual instalaran una oficina, que ofrecerá pasajes con importantes descuentos a adherentes frentistas radicados en Argentina. El viaje ida y vuelta en el ‘’Papa Francisco’’, el barco que cubre el trayecto puerto a puerto, estará a 2.000 pesos argentinos, más de un 60% inferior al costo habitual.

Al día siguiente, Martínez se reunió con el candidato presidencial del Frente de Todos, Alberto Fernández, probable ganador de las próximas elecciones nacionales argentinas, si se ratifican los resultados del pasado 11 de agosto en las primarias argentinas.

Revista OZ

Rodrigo Tisnés es colaborador de Revista OZ, nació en Rocha, Uruguay, escritor, periodista, estudió ciencias políticas, coordina un taller literario en el Centro Cultural Ricardo Rojas, de la UBA.

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