El dulce encanto de la memoria: ¡Que no te metan la mula!

Lo gritó a los cuatro vientos”, solían decir los abuelos cuando algo tomaba estado público. Algo así como Urbi et orbi para los romanos que significa a la ciudad y al mundo. Urbano, (de urbus) significa perteneciente a la ciudad. El urbanismo estudia y planifica la distribución de la población. Los que fomentaron esta idea (también romanos) tenían un protocolo para esto, porque en su afán de conquistar debían imperiosamente, (nunca mejor usado el término), ordenar. Una ciudad debía prever un lugar para la plaza pública: el ágora (de los griegos). Ellos lo llamaban el Foro Romano, en donde se daba la vida social y recreativa (nuestra plaza) y luego las calles en recuadros ordenados en manzanas con ángulos rectos. Le dicen Damero, y también hipodámico porque su creador fue Hipodamo de Mileto del siglo V aC, notable arquitecto y diseñador de ciudades.

Es frecuente en toda la América española este tipo de ciudades, que España hereda del Imperio romano. Cuando Garay funda Bs. As. años después de Mendoza, le pone a la ciudad de nombre Santísima Trinidad y al puerto Buenos Aires, por la Virgen de Bonaire que adoraban los marineros,  que era de Cerdeña y se extendió a Sevilla.

Garay para ser equitativo con su gente, dividió las tierras y las sometió a sorteo, de allí el nombre de suertes, (lo que cada uno recibía). Así formó la ciudad o el ejido urbano. La palabra forajido es para aquel que no vive en la ciudad, en el ejido, sino fuera, y que por extensión es mal hechor, malviviente, etc.

Si no hubiera orden todo sería un ¨viva le pepa¨.  A propósito, esta expresión viene de la constitución de Cádiz creada en la fecha de San José, de allí pepe y el femenino pepa. El pueblo la reclamaba a Fernando VII. La pepa además de un grito tiene su monumento. Claro el pueblo quiere que se respeten sus derechos y no le metan la mula. Esta expresión cuenta que cuando los carros eran pesados para pagarles la carga, el carrero con ingenio metía parte de la mula en la balanza y ganar en peso. De esta avivada viene meter la mula. Mula por uso también significa estafa. Lo suele hacer la gente de avería o sea gente de mal vivir, y que seguramente tiene averiada su moral. Lo usa Celedonio Flores en el tango ¨Mala entraña¨.

El patrono de Bs. As es curiosamente uno francés. Se cuentan historias sobre cómo fue elegido. Dicen que en una bolsa pusieron (aquellos primeros pobladores) el nombre de diversos santos y le piden a un niño que saque un papel, y se lee a San Martin de Tours, no aceptan, vuelven a elegir dos veces más y nuevamente el mismo nombre. Finalmente creyendo ver la voluntad superior, aceptaron. No estaban convencidos pero como eran gente con urbanidad y no querían meter la mula lo proclamaron a los cuatro vientos.

¿Seguimos haciendo memoria?

Revista OZ

Eduardo Agustín Gil es colaborador de Revista OZ, escribe la columna ¨El dulce encanto de la memoria¨. Profesor de Historia, Lic. en Educación de UNSAM, Master en Museología en España, escritor de obras de teatro, cine, cuentos y novelas.

 

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