El dulce encanto de la memoria: Atahualpa Yupanqui

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“Yo nunca tuve tropilla, siempre he montado en ajeno…”

Sí, es Atahualpa Yupanqui, (Don Ata) y en esos versos de su obra Milonga del peón de campo señala una protesta social: la del asalariado explotado. Atahualpa (es quechua y significa el ave de la fortuna, fue el último soberano Inca). Su nombre real era Héctor Roberto Chavero, militó largos años en el partido comunista, sufrió persecuciones, cárcel y emigró a París: allí fue protegido por Edith Piaf (el gorrión de París).

El gorrión es un pícaro pájaro natural de Europa. No es cierto que los trajera Sarmiento cuando era presidente, sino un alemán Emil Bieckert cuando armaba su planta cervecera, además creó la primera fábrica de hielo.  El gorrión desplazó a su habitante natural: “Ya no cantas chingolo, ¿dónde habrás ido a parar?“, decía un tango de 1928 con cierta pena y tristeza: como la tristeza de Don Ata, que nació en Pergamino (Juan a De la Peña) en Bs As, en donde en 1750 había un fuerte para protegerse de los indios.

Es curioso Atahualpa es hijo de padre quechua y madre de origen vasco (Aramburu). La historia le paso cerca, a 20 kms de Pergamino se dieron las dos batallas de Cepeda, (los federales Ramírez/López vencieron al unitario Rondeau-1820-; Urquiza vence a Mitre-1859).

La segunda mujer de Atahualpa, Nenette Pepín, fue una compositora, pianista y letrista francesa, hizo famosas canciones con el seudónimo de Pablo del Cerro, ¿no era bien visto que una mujer compusiera?. Juntos armaron ese bello lugar en Cerro Colorado, Córdoba.

Atahualpa Yupanqui y Nenette Pepín
Atahualpa Yupanqui y Nenette Pepín

Atahualpa fue un excelente intérprete (zurdo) de la guitarra. Es probable que este instrumento llegara a España por los árabes musulmanes, viene del árabe muslim (es quien acepta las ideas del Islam) que invadieron la península ibérica. Recordemos que José de San Martín tocaba la guitarra, nos cuenta Alberdi, y tomó clases en 1797 con  Fernando Sor (apodado el Beethoven de la guitarra).

Atahualpa Yupanqui y Eduardo Falú

Don Ata aprendió con el concertista Bautista Almirón, fue un célebre canta autor, como Eduardo Falú, descendiente de sirios, que tenían un almacén de ramos generales en Salta. Eximio guitarrista, compuso con Jaime DávalosManuel Castilla. Con Ernesto Sábato hicieron Romance a la muerte de Juan Lavalle, este fue un soldado de la independencia descendiente de Hernán Cortés.

Bautista Almirón

Sobre ellos y otros se formó nuestra identidad musical: a ese género le dicen folklore (del inglés saber del pueblo). Esos letristas, esos músicos, ese momento, han resultado muy ricos. Allá por los años sesenta en esas peñas (personas  con intereses comunes) se reunía un nutrido y entusiasta grupo de lo nacional.

En Atahualpa sobrevive el mundo aborigen, la cultura andina, la presencia de la piedra en nuestras vidas, cerros, valles y lomadas. Un hombre hecho en el camino, como Falú y tantos artistas: los identificamos con el canto, como el chingolo, que el progreso fue alejando. Con estas líneas, con estos recuerdos sentimos que están más cerca. ¿No le parece?

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Revista OZ

Eduardo Agustín Gil es colaborador de Revista OZ, escribe la columna ¨El dulce encanto de la memoria¨. Profesor de Historia, Lic. en Educación de UNSAM, Master en Museología en España, escritor de obras de teatro, cine, cuentos y novelas.

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