El dulce encanto de la memoria: ¡Es difícil escapar de las paradojas!

“Y el abuelo un día en un viejo barco se marchó de España¨, Mi abuelo Agustín natural de Galicia, de Orense con mayor precisión, dejó su tierra y se vino a América. Él no tuvo la suerte, que sí tuvo, el abuelo de Alberto Cortez que su nieto lo inmortalizara en tan deliciosa canción. No obstante asumo que le puse sonrisas a su vejez.

Los abuelos siempre son importantes. Por antonomasia los padres de la virgen Joaquín y Ana son los referentes. Allí damos con esta palabra: antonomasia; significa que es el más usual o famoso de su especie. Así decimos: “el Quijote es por antonomasia el caballero andante”. Claro, y Cervantes el padre de la lengua, la española, de allí, como el abuelo de Cortez y el mío, vinieron trayendo sueños, anécdotas, canciones, comidas, y libros, como los de Góngora que escribió: “Ándeme yo caliente y ríase la gente”, un poema estupendo con crítica social, en la pluma de este genio del siglo de oro español (período que ocupa al siglo XVI cuando gobernaban los Austrias).

Góngora ya apela a la mirada de los otros, lo que los filósofos llaman: la otredad, saber que ese otro diferente, también propicia mi identidad. Góngora brilla tanto que los estudiosos le ponen el título de creador del culteranismo, por lo difícil de su comprensión y la abundancia de metáforas, que no es otra cosa que decir algo usando una comparación, como hablar con un doble sentido; algunas son ingeniosas, “esta que echa chispas”, o poéticas, “las nieves del tiempo platearon mi sien” o “las ventanas del alma.” La gente en su cotidianeidad usa metáforas.

La palabra gente viene del latín gens que significa: una agrupación de familias que precedió en Roma a la formación del estado-ciudad. Cada gens tenía un jefe: páter familias. Así se popularizó la idea de tener don de gente, que es algo así, como urbanismo, o sea: ser correcto. Vea que curioso, allí el término don refiere a tener un talento, es distinto  cuando digo Don José; ese don, es: un tratamiento protocolar, y cuya voz femenina es: doña. Algunos creen que don es:“de origen noble“y esto es un error; chanzas de viejos académicos aburridos en cafés madrileños, que no estaban fiscalizados por un páter familias, como en la antigua Roma, a donde llega Pablo de Tarso, conocido como el apóstol de los gentiles, palabra que también viene del latín gentilis, y significa amable, cortes; y gentilicio para decir de qué región es una persona.

Así mi abuelo tenía el gentilicio de gallego, ¿se acuerda? aquel que no tuvo la suerte que le cantara Alberto Cortez, que si le canto también a los Pablos geniales que nos dejó la historia. “Eran tres con palomas en las manos, tres senderos, tres huellas, tres caminos”.

Picasso, Casals y Neruda,…grandes… como aquel de Tarso, gentil… que dejó sus huesos y sus amores en un sufrimiento extremo, en la antigua Roma.

¡Es difícil escapar de las paradojas! Pablo etimológicamente significa: poco, pequeño.

¡Qué bueno es recordarlos! ¿No le parece?

Revista OZ

Eduardo Agustín Gil es colaborador de Revista OZ, escribe la columna ¨El dulce encanto de la memoria¨. Profesor de Historia, Lic. en Educación de UNSAM, Master en Museología en España, escritor de obras de teatro, cine, cuentos y novelas.

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