Un siglo de Violeta Parra, la flor de América Latina

Violeta nació el 4 de octubre 1917 en una familia de creadores para quienes la música y la cultura tuvieron siempre un lugar central. En Defesa de Violeta Parra, Nicanor Parra, hermano de “La Viola”, como le llamaban en su familia, registra la diversidad de su talento y de su obra: “Jardinera / Locera / Costurera / Bailarina del agua transparente / Árbol lleno de pájaros cantores / Violeta Parra. Has recorrido toda la comarca / Desenterrando cántaros de greda / Y liberando pájaros cautivos / Entre las ramas /… Poesía / pintura / agricultura / Todo lo haces a las mil maravillas…”. Una prueba de ello es la legendaria carpa “Casa de palos” que fundó en la calle Segovia, en La Reina, donde Violeta mostraba su canto, sus arpilleras y su poesía. Fue el refugio de artistas chilenos y extranjeros porque allí se celebraba la vida y el arte.

Violeta Parra
Violeta Parra
El Rin de La Violeta

Violeta Parra fue una mujer de gran carácter y, a la vez, de inmensa sensibilidad. Recorrió Chile desde 1952 para investigar y recopilar el acervo musical de su país. A partir de allí creó poco a poco un estilo propio marcado por el folklore chileno que la llevó a convertirse, junto a otros músicos, en precursora de la Nueva Canción Chilena. Gracias a su trabajo se conocen y preservan temas que conforman el patrimonio musical chileno. Este conocimiento le permitió componer temas que describen las tradiciones populares de su país, tales como Casamiento de negros, La jardinera, el Rin del Angelito, entre otros. De allí desembocará la composición de temas con mayor compromiso social y político con los económicamente marginalizados como Arriba quemando el sol, La carta o Maldigo del alto cielo. Pero también le permitió expresar los más hondos sentimientos de amor y de nostalgia en canciones como Run run se fue pal norte, Volver a los diecisiete y Gracias a la vida.

Pero Violeta sitió la necesidad de cruzar la cordillera; viajó por América Latina y Europa llevando su música y su arte. Muchas de sus canciones son interpretadas en el mundo por diversas voces y agrupaciones. Sin embargo, a pesar de que ya en 1964 expuso sus arpilleras, óleos y esculturas de alambre en el Museo de Artes Decorativas, en el Pabellón Marsan del palacio del Louvre, su obra  visual no es tan conocida. Esta tiene ricos elementos simbólicos en los que se pueden leer sus preocupaciones. Una muestra de ello es la arpillera “Contra la guerra” que contiene elementos diversos: una crítica a la Iglesia, una figura mapuche y otra judía; una escopeta y también un continente sudamericano dividido. Obra que, en palabras del poeta chileno Jorge Montealegre, refleja el carácter de La Violeta, puesto que para él “Violeta Parra es pacifista, pero rechaza la pasividad y la indiferencia”.

Arpillera “Contra la guerra” hecha por Violeta Parra en 1962
Arpillera “Contra la guerra” hecha por Violeta Parra en 1962, by elmostrador.cl

Chile, por su parte, ha decidido honrar la memoria de su Violeta. Muestra de ello es la apertura del Museo Violeta Parra, el 4 de octubre de 2015 donde se puede valorar todas sus facetas como artista: pintora, escultora, compositora, cantante y poetisa y trazar su proceso creativo. Este año, al cumplirse un siglo de su nacimiento, junto a Chile celebramos y damos gracias a la vida por Violeta Parra, la flor de América Latina.

Revista OZ

Diana Gómez es colaboradora en Revista OZ, historiadora recibida en su país natal Colombia, docente. Realizó maestría en análisis del discurso (UBA).

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