Algunas formas políticas en la música

Decía anteriormente que música y política tienen una relación caótica, influida por, especialmente, la forma de escuchar. Esto es, una escucha ociosa es a una política estática, y una activa posibilita la “regeneración” política. Por consiguiente, ambas prácticas están sujetas al grado de movimiento de la escucha; su alcance está medido por esta variable. Pero de cualquier manera, se hace necesario pensar más en detalle la circulación de esa relación mediada por la escucha. En principio, la doble calzada, es decir, música articulada en política y política articulada en música, podría funcionar. Empecemos por reflexionar cómo puede ser que la política sea articulada en la música, en otras palabras, cómo la música incluye a la política. Por lo menos tres formas emergen, menos separadas que vinculadas entre sí: la estética, la poética y la militante.

Café Tacuba
Música identificable

Una música se articula dentro de una política “correcta”, en tanto localizable como parte de un género fácilmente reconocible. En efecto, un producto musical identificado con la estética de cierto periodo histórico, lo hace objeto de reflexión cultural general. La música es una práctica social que se nutre, como ninguna otra, de las tendencias, los estereotipos, las sonoridades y, en los últimos cien años, de la industria cultural y creativa. Identificar una música, por ejemplo Jazz, Pop, Rock, Salsa, Rap, Bolero, Blues, etc, ubica inmediatamente al auditor en una época, con coordenadas sociales masivas específicas, querencias, odios, pasiones, rencores, preferencias. Por consiguiente, el valor político de una música identificable estéticamente, es su nivel de popularidad. Ese valor puede determinar variables afectivas y narrativas masivas, dentro de contextos sociales específicos. Un ejemplo concreto, ya icónico, es el caso del popular sonido Motown, producido en Detroit (USA). En suma, la estética musical ofrece variables suficientes para medir qué es lo popular en una sociedad.

Pappo
Música Fundante

La música llega también a ser forma política en el momento de la irrupción, ya sea de un sonido nuevo, una estilo musical nuevo, hasta llegar a convertirse en nuevo género o sub-género. La ascensión de nuevos aires rítmicos, melódicos y líricos es un momento políticamente importante. La dinámica, la acción, el proceso de auge de una red novedosa de sentidos desde la práctica musical, es síntoma de acción política renovada, así mismo su repliegue es signo de su reduccionismo. Antes de volverse políticamente “correcto”, el punk, por ejemplo, no solo irrumpió como un sonido nuevo, sino como un movimiento que cimbró culturalmente al mundo. La música fue la cohesión entre práctica cultural y práctica política, y además el conducto detonador de esa bomba cargada de sentidos sublevados, explotada en Inglaterra primero y en buena parte del mundo después. En efecto, la poética de la música, el momento histórico de la irrupción de formas fuente, es valor político en tanto acción.

Sex Pistols
El discurso político-musical

Finalmente, tenemos la forma más tradicional de reflexionar sobre cómo la música articula la política. Desde un lugar beligerante y subversivo, junto a disposiciones satíricas, jocosas y sobretodo polémicas y militantes, la música le mete melodía a discursos políticos hegemónicos y alternativos. El lenguaje verbal, de tintes periodísticos y testimoniales, se combina con melodías diversas para realzar diferentes afectaciones de comportamientos políticos a través del tiempo y el espacio, a determinados grupos sociales. La operación cóndor, el discurso de Donald Trump, la lucha zapatista, la migración, la Revolución cubana, etc, fueron tema de letras de canciones que revisan y perfilan opiniones, argumentaciones y crónicas sobre ellos. Considero que una escucha activa permitiría develar formas políticas de acción y popularidad, visiones sobre discursos políticos, y otras formas políticas en la música. 

Revista OZ

David Orjuela es colaborador de Revista OZ, Licenciado en Letras y candidato a Magíster en Análisis del Discurso.

 

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