El misterio de la muerte de Edgar Allan Poe

El 7 de octubre de 1849 moría Edgar Allan Poe, célebre escritor, periodista y poeta norteamericano. Aún hoy su muerte es un misterio, al igual que por qué la lápida en la tumba lleva fecha de 9 de octubre. Su estilo elegante, la eficacia de su prosa y los vertiginosos textos de terror lo llevaron a ser reconocido como uno de los autores más destacados de la literatura norteamericana.

Tumba donde descansan los restos del escritor, señala 9 de octubre como el día de su muerte

Edgar Allan Poe murió con tan sólo cuarenta años. Quizá pecamos de egoístas cuando nos enteramos de artistas que fallecen a tan temprana edad; nos frustramos porque hay nuevas creaciones que jamás llegarán a ser, y no pensamos que muchas veces su arte esconde dolor. Kerouac, Kafka, Hemingway, reflejan casos como el de Poe: el alcohol, las drogas, la depresión, el martirio de los recuerdos, el dolor.

¿Será el dolor la condición del talento? Porque basta ver una fotografía suya para distinguir los ojos apagados, tristes, el gesto reticente, esquivo.¨No nos queda sino morir juntos. Ahora ya de nada sirve razonar conmigo; no puedo más, tengo que morir. Desde que publiqué Eureka, no tengo deseos de seguir con vida. No puedo terminar nada más. Por tu amor era dulce la vida, pero hemos de morir juntos¨, le escribió a su tía, María Clemm, por quien tenía mucho afecto, dos meses antes de morir.

Pero sería injusto recordarlo sólo a través de la aflicción. Es mejor pensarlo como una persona que pese a las contrariedades pudo convertirse en leyenda.

A los 18 años publicó su primer libro, un poemario titulado “Tamerán y otros poemas”. A los 25 años, el periódico de Baltimore Saturday Visiter, le otorgó un premio de cincuenta dólares por su cuento “Manuscrito encontrado en una botella”, y fue declarado por el comité como “superior a cualquier cosa presentada antes”.

Desde temprana edad, Edgar Allan Poe ya tenía decidido hacer lo que nadie en su tiempo se planteaba: vivir de la escritura. El precio irrisorio de los escritos, sumado al beneficio de las editoriales con el plagio y los pagos adeudados que se dilataban por meses, hicieron que Poe viviera en inestabilidad económica por el resto de sus días.

La muerte de Edgar Allan Poe es todavía un misterio. Existen diferentes versiones, desde el asesinato, un ataque cardíaco, hasta epilepsia o cólera. Esa incógnita logró que la ficción completara el hueco. Su desenlace fue cubierto de mil formas, por cuentos, poemas y películas, a causa de amor, de existencialismo, de agonía espiritual. Por eso aquí haremos la propia, diremos que eligió el misterio a consciencia para que en su nombre la pluma siguiera escribiendo.

Revista OZ

Ivo Marinich es colaborador de Revista OZ, estudiante de Ciencias de la Comunicación UBA, escritor.

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