El mes de la prosa fecunda

Existe una costumbre española muy poco divulgada. Desde mediados del siglo pasado, el mes que corre entre el 29 de septiembre y 29 de octubre, es considerado sagrado. Durante ese período se celebran distintos ritos y prácticas en bienvenida al próximo gran escritor español. La creencia popular lo declara el mes“de la prosa fecunda”.

Para entender cómo surge esta costumbre debemos remontarnos al 29 de septiembre de 1547, primero, y al 29 de septiembre de 1864, después, años en los que nacieron Miguel de Cervantes y Miguel de Unamuno, dos de los máximos exponentes en literatura española y mundial. El primero nos trajo Don Quijote de la Mancha, por muchos considerada la primera novela de la historia. El segundo, nacido casi trescientos años después, regaló al mundo su célebre obra Niebla.

Como podrá apreciarse, los místicos no tardaron en aparecer con justificaciones convincentes. La pregunta que se hacían todos era cómo podía ser sólo una coincidencia que dos genios literarios nacieran en la misma fecha, dos genios que también llamados Miguel, dos literatos que revolucionaron la asignatura. Astrólogos, filósofos y especuladores profundizaron el debate y llegaron a la conclusión, luego de incansables cálculos y recopilación de datos, de que había en aquella fecha y en el mes que la presidía un lapso “fecundo” para el nacimiento de grandes talentos literarios. Fortalecieron la hipótesis nombres como Miguel Delibes, nacido el 17 de octubre, o Ramón María del Valle Inclán, nacido el 28 de octubre, o Antonio Gala, dado a luz el 2 de octubre, entre otros bastos apellidos de prestigiosos autores.

LA OBSESIÓN DE LOS ESPAÑOLES 

El honor de traer al mundo un futuro hombre o mujer de letras, juega un papel muy importante en los progenitores españoles. Muchos de ellos calculan la concepción para que la fecha coincida con el mes “de la prosa fecunda”. No debe sorprender que los censos de las últimas tres décadas muestren una altísima tasa de natalidad en el período, y que dos de cada cinco niños varones nacidos en el mes “de la prosa fecunda” sean nombrados Miguel. Al bebé se le suele colocar libros en la cuna, muchos padres eligen los autores según el tipo de escritor que deseen se conviertan sus hijos. A su vez, no bien se lleva la criatura al calor de la madre, el padre lee en voz suave algunos párrafos para, según dicen, despertar el talento y que crezcan de la mano a él.

Como toda creencia popular, la del mes “de la prosa fecunda” tiene sus propios mitos y particularidades. Corre la sospecha de que Antonio Machado, nacido el 26 de julio, y Federico García Lorca, llegado al mundo un 5 de junio, otras dos glorias de la literatura española, en realidad son producto del mes de la fecundidad de las letras, pero en secreto cambiaron su fecha de nacimiento. Los que siguen esta teoría están divididos en una cuestión, la relativa al por qué. Una facción cree que no querían formar parte del lote de escritores porque así se sentían ligados a algo que no habían elegido. Otro grupo respalda un motivo más generoso: que cambiaron las fechas para que todo futuro aspirante a escritor, independientemente del mes en que naciera, tuviera la esperanza de cumplir su sueño.

Comienza así, este 29 de septiembre, el mes “Fecundo” del año 2017, sólo el tiempo dirá qué maravillosas letras habrá gestado.

Revista OZ

Ivo Marinich es colaborador de Revista OZ, estudiante de Ciencias de la Comunicación UBA, escritor.

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