El Círculo de Boomsbury: Intelectuales y artistas que se potenciaron para trascender

Existió un grupo de intelectuales británicos que se denominó con el nombre de Círculo o grupo de Bloomsbury. Compartieron la vida social durante el primer tercio del siglo XX, muchos de ellos se destacaron en el terreno literario, artístico o social.

El nombre del grupo se designó por el barrio de Londres que rodea al Museo Británico y donde habitaba la mayor parte de sus integrantes, que comenzó a reunirse en torno a 1907 en casa de la escritora Virginia Stephen (después Virginia Woolf) y de su hermana Vanessa, casada con el crítico de arte Clive Bell.

Barrio de Bloomsbury (Londres)
Barrio de Bloomsbury (Londres)

Estos intelectuales eran en su mayor parte miembros de la sociedad secreta denominada los Apóstoles de Cambridge, y muchos de ellos publicaron en la editorial Hogarth Press que crearon Virginia Woolf y su marido Leonard Woolf.

Entre los miembros más conocidos del Grupo de Bloomsbury estaban Virginia Woolf, John Maynard Keynes, E. M. Forster y Lytton Strachey. Este colectivo de amigos y familiares vivió, trabajó o estudió agrupado cerca del barrio de Bloomsbury (Londres). Sus obras y perspectivas influyeron profundamente en la literatura, la estética, la crítica y la economía, creando actitudes modernas en el feminismo, el pacifismo y la sexualidad.

El inicio: Reuniones que nutrían a estos intelectuales

En 1905 Vanessa Stephen de Bell comenzó el «Club del viernes» y Thoby Stephen organizó «Las tardes del jueves», estas reuniones de nutridas charlas generaron la constitución del grupo de Bloomsbury, que era según dicen «Cambridge en Londres¨. Desde esos primeros encuentros no dejaron de reunirse. Luego, la prematura muerte de Thoby en 1906, los unió mucho más.

Algunas de las reuniones se celebraron en sus casas de campo: en la Charleston Farmhouse de Vanessa Bell y Duncan Grant y la Monk’s House en Rodmell, propiedad de Virginia y Leonard Woolf.

Los integrantes del grupo provenían en su mayoría de familias profesionales de clase media alta y formaban parte de una aristocracia intelectual. Era una red informal pero influyente de artistas, críticos de arte, escritores e incluso un economista. Eran como la Secta de Clapham a la que tanto se parecían, se apoyaban entre sí en sus carreras.

Excepto para Forster, que publicó tres novelas antes de su exitosa Howards End en 1910, el grupo desarrolló sus actividades intelectuales y artísticas con posterioridad a su inclusión.

Círculo o grupo de Bloomsbury
Círculo o grupo de Bloomsbury
Miembros originales del grupo

El grupo tenía diez miembros originales principales: Clive Bell, crítico de arte; Vanessa Bell, pintora post-impresionista; E. M. Forster, escritor de ficción; Roger Fry, crítico de arte y pintor post-impresionista; Duncan Grant, pintor post-impresionista; John Maynard Keynes, economista; Desmond MacCarthy, crítico literario; Lytton Strachey, biógrafo; Leonard Woolf, ensayista y escritor de no ficción; Virginia Woolf, escritora de ficción y ensayista.

Si algo tenía en común un grupo tan heterogéneo, como señala uno de sus miembros, Gerald Brenan, en su Memoria personal, era un gran desprecio por la religión; si bien también compartían la reacción contra la moral victoriana, y el realismo del siglo XIX. Todos se consideraban miembros de una élite intelectual ilustrada, de ideología liberal y humanista, y en su mayoría se habían educado con los mismos profesores en el Trinity College o en el King’s College de Cambridge. Propugnaron especialmente la independencia de criterio y el individualismo esencial.

Las vidas y las obras de los miembros del grupo muestran una coincidencia interconectada de ideas y actitudes que ayudaron a mantener a los amigos y familiares juntos, reflejando en gran parte la influencia de George E Moore: la esencia de lo que Bloomsbury sacó de Moore está contenida en su afirmación de que «los principales objetos de la vida eran el amor, la creación y disfrute de la experiencia estética y la búsqueda del conocimiento».

Filosofía y ética que tomó el grupo

A través de los Apóstoles se encontraron con los filósofos analíticos G. E. Moore y Bertrand Russell que estaban revolucionando la filosofía británica a principios del siglo XX. Lo que hizo que Principia Ethica (1903) de Moore fuera tan importante para la base filosófica del pensamiento de Bloomsbury era la concepción de Moore del valor intrínseco como distinto del valor instrumental. Al igual que con la distinción entre amor (un estado intrínseco) y monogamia (un comportamiento), la diferenciación de Moore entre el valor intrínseco e instrumental permitió a los Bloomsburies mantener una base ética basada en el mérito intrínseco, independiente y sin referencia a las consecuencias de sus acciones.

Para Moore, el valor intrínseco dependía de una intuición indeterminable del bien y de un concepto de estados complejos de la mente cuyo valor en conjunto no era proporcional a la suma de sus partes. Tanto para Moore como para Bloomsbury, los bienes éticos más importantes eran «la importancia de las relaciones personales y la vida privada», así como la apreciación estética: «del arte por el arte».

Virginia Woolf
Virginia Woolf

Bloomsbury reaccionó contra los rituales sociales victorianos, los hábitos burgueses, las convenciones de la vida victoriana, con su énfasis en favor de un enfoque más informal y privado sobre las relaciones personales y el placer individual. Edward Morgan Forster, por ejemplo, aprobó la decadencia de la elegancia y la moda como factores y el crecimiento de la idea de disfrute, y afirmó que ¨si tuviera que elegir entre traicionar a mi país y traicionar a mi amigo, debería tener las agallas para traicionar a mi país¨.

El grupo creía en el placer, trataban de sacar el máximo de placer de sus relaciones personales, dicen que si esto significaba triángulos o figuras geométricas más complicadas, bueno, entonces también se aceptaba eso. Al mismo tiempo compartían un ideal sofisticado, civilizado y altamente articulado de placer.

Como lo expresó Virginia Woolf, su «triunfo consiste en haber elaborado una visión de la vida que no era de ninguna manera corrupta, siniestra o meramente intelectual, más bien ascética y austera, que aún conserva, y los mantiene comiendo juntos, y permaneciendo juntos, después de 20 años”.

Revista OZ

Romina R Silva es directora de Revista Oz, poeta, escritora, Lic. Comunicación Social UNLP. Conduce programa Zoom a la tierra, por FM 89.3. Coordina Talleres de Escritura Creativa. Es organizadora del Festival de Poesía en Lobos siendo parte del FIP.

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