Baba Yaga: La bruja de los cuentos rusos

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La bruja Baba Yaga es un personaje popular en el folklore ruso, apareciendo en muchos de sus cuentos de hadas y en sus leyendas (skazki). A pesar de su feroz, vil, y macabra reputación en algunas historias, ayuda a los niños a sobrevivir o realiza buenas acciones.

Se la describe como una anciana huesuda (algunos otros como una ogresa) y desaliñada. Cuentan que devora niños y carne cruda con sus dientes afilados, capaces de traspasar troncos de árboles. Y que sorprende a sus víctimas volando en su mortero gigante, apareciendo con torbellinos de viento que mecen su enmarañado cabello, y remando las ráfagas con una escoba.

Baba Yaga

Muchos dicen que tiene una pierna de hueso, por lo que se la conoce como “Baba Yaga, pierna huesuda”. Representando, de esta manera, su pierna de carne el mundo de los vivos y su pierna de huesos el mundo de los muertos, dimensiones por las que ella se mueve al mismo tiempo.

Se cree que cuando uno le hace una pregunta, Baba Yaga envejece un año, que luego recupera bebiendo una infusión de flores azules. Por lo cual se demostrará muy agradecida con quién le lleve pétalos de esa flor.

A su servicio tiene animales, sirvientes invisibles, y a los caballeros blancos, rojo y negro, quienes controlan el día, el atardecer y la noche.

En muchos cuentos ayuda al héroe, dándole consejo o regalándole un objeto mágico. Quien quiera su ayuda o no quiera ser devorado, no debe mostrar temor y tiene que saber cómo negociar con ella.

La Casa de Baba Yaga

Izbushka es como se conoce a la casa de la bruja. Está hecha de madera la cual posee dos enormes patas de pollo, con las cuales puede moverse por todo Rusia y desplazarse a gran velocidad. Se encuentra rodeada de una cerca formada por cráneos que en su interior llevan una vela.

Siempre que alguien se encuentra con la casa deberá recitar unas palabras “Izbushka, izbushka, da la espalda al bosque y el frente hacia mí”, ya que la casa se encuentra de espalda al protagonista y no hay forma de acceder a su puerta.

Baba Yaga
Baba Yaga

En el interior de la casa se pueden encontrar sus sirvientes, una cocina, carne, vino, calderos, sillas, el mortero y varios objetos mágicos. En algunas historias Baba Yaga vive con sus 41 hijas, pero generalmente mantiene una vida solitaria.

El tamaño de la casa por dentro es distinto al tamaño de la choza por fuera, a veces su interior tiene el tamaño de un ataúd y otras el de una casa enorme.

Se dice que guarda en su territorio Las aguas de la Vida y la Muerte, pues ella es la Dama Blanca de la Muerte y el Renacimiento. Y es que su casa siempre se encuentra en el límite entre el mundo de los vivos y el mundo de los muertos, siendo Baba Yaga la guardiana de estos límites. 

Revista OZ

Maximiliano Ezequiel Petazzi es colaborador de Revista OZ, estudiante de comunicación social y letras en la UNLZ, escritor de fantasía y ficción.

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